La salida a Bolsa de Unicaja Banco no será un camino de rosas tras la quiebra y posterior rescate del Popular, así como el desplome de Liberbank. El escenario es convulso para las entidades cotizadas con mayor exposición a deuda subordinada y los CoCos, de los que Unicaja tiene 604 millones.
En términos comparables, solo Liberbank es más parecida a Unicaja Banco. La entidad asturiana se ha desplomado más de un 18% desde que el rescate del Popular, vendido al Santander por un euro. Pero no es la única pega, en este mismo mes, Santander tratará de captar 7.000 millones de euros en una ampliación de capital, por lo que la competición por obtener dinero se complica aún más para la entidad con sede en Málaga, que sacará el 40,4% a Bolsa.
En los planes de Unicaja no se esperaba una caída del Popular, cuyos accionistas y bonistas de deuda subordinada han perdido toda su inversión, elevando el riesgo sobre las entidades financieras más pequeñas. En este sentido, los expertos consultados por Intereconomía.com apuntan que el fin último de la reestructuración financiera es que solo haya seis bancos cotizados como máximo, fusionando las pequeñas entidades con las grandes.
De esta forma, Unicaja se adentra en una situación complicada en cuanto a la captación de dinero. Tiene 604 millones en bonos contingentes convertibles, unos bonos de los que el Popular tenía 1.250 millones de euros y cuyos inversores lo han perdido todo. Asimismo, también debe enfrentarse a los 7.000 millones de la macroampliación de capital del Santander, que será casi al mismo tiempo de la salida a Bolsa de Unicaja, entre finales de mes o inicios de julio. La presidenta del Santander, Ana Botín, aseguró que la ampliación se realizaría en un mes como máximo.
Unicaja tenía más de 3,1 millones de clientes y 1.259 sucursales, el 82% de ellas en sus regiones de origen. Cuenta con un activo total de 55.989 millones de euros y 33.369 millones de euros en crédito a la clientela (neto), 45.332 millones de euros en depósitos de clientes y 2.922 millones de euros en fondos propios.
Con el dinero de la salida a Bolsa tratará de sacar al Frob de su accionariado, al tiempo que mantiene una baja morosidad respecto al resto del sector, con un 9,8%, muy similar a la de Bankia.
