Turismofobia en Barcelona ante la llegada del mayor crucero del mundo

Empresas 09/04/2018

La llegada del Symphony of  the Seas, el mayor crucero de pasajeros del mundo, a Barcelona no ha sido bien recibida por una parte de la izquierda radical, protagonizando un nuevo episodio de turismofobia.

El gigantesco barco, capaz de transportar 6.000 personas, ha atracado en Barcelona y los encargados de la protesta, la Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible, han asegurado que el «turismo mata» a los barrios -económicamente hablando-. En plena temporada, con caída de precios en los hoteles y la huida del turismo en el cuarto trimestre por la oleada de incidentes y violencia en las calles por la celebración del referéndum ilegal, esta plataforma carga ahora contra el turismo masivo, que deja notables beneficios en la ciudad, ya sea a través de compras e impuestos. A su juicio, el turismo mata tanto a nivel «social» como «residencial».

Entre sus reivindicaciones, piden «al consistorio que revoque el acuerdo que tiene con el puerto para construir dos nuevo terminales de cruceros gigantes», necesarios para mantener a Barcelona como un referente.

La masificación del turismo se ha convertido en un verdadero problema, como también padecen otras ciudades como Roma, Venecia o Amsterdam. Barcelona se sitúa entre las ciudades con mayor riesgo de sufrir los problemas asociados a la masificación turística, según ha asegurado en un estudio el Consejo Mundial de Viajes. No obstante, es uno de las principales sectores que dinamizan la economía de Barcelona.

Vandalismo contra los turistas

La situación en la Ciudad Condal es insostenible, según los radicales, que quieren ahora limitar la llegada de turistas. En el año pasado, varias empresas dedicadas al alquiler de bicicletas y de alquileres turísticos han sido atacadas o señaladas públicamente. De hecho, son frecuentes los pinchazos a estos vehículos de alquiler.

Si la pasada campaña de verano se dieron actos vandálicos en Barcelona, Madrid, Palma o San Sebastián, este año ya se calientan los motores para nuevos ataques a turistas.  “Cuando la masificación va demasiado lejos, las consecuencias son difíciles de revertir”, afirmó en un informe el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.

Ada Colau, amiga de los manteros y que aún permite la acampada ilegal en una de las zonas más visitadas de Barcelona, Plaza Cataluña, tiene en su programa luchar contra la masificación turística. De momento, las sanciones y cruzadas se dirigen hacia Airbnb, una de las aplicaciones que conecta a particulares para alquilar la vivienda. Asimismo, prepara licencias para pisos turísticos, mientras que ha evitado que se construyan más plazas hoteleras, dañando la inversión y la imagen de la ciudad.

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas