Espionaje en la cocina. Es la extraña comparación de Yigit Bulut, principal asesor del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, sobre los chefs extranjeros.
Según Bulut, algunos chefs extranjeros invitados a programas de cocina en el país son espías. «Vi un programa en un canal de noticias el otro día. Un inglés y un italiano estaban haciendo pruebas en (la península de) Anatolia y viajando a muchas provincias y pueblos, cocinando», afirmó Bulut a la cadena progubernamental A Haber este miércoles. «¿Es posible que lo estén haciendo para su propio beneficio?», reflexionó el consejero.
Acto seguido pregunta si los cocineros televisivos turcos harían lo mismo en el extranjero, y agregó que su afirmación no era una exageración o una teoría de la conspiración, que bien podría denominarse ‘espionaje en la cocina’.
Bulut ha declarado que estos chefs «se aprovechan de la mente pura de la gente de Anatolia» para recopilar información con el pretexto de que se presente como parte de los programas de cocina.
Pese a negar que se trate de una teoría de la conspiración, Bulut continúa: «Nuestra gente es sencilla, abren sus puertas a los amigos. Les cuentan todos sus secretos, se lo muestran todo«, como si los chefs fueran en realidad espías de grandes potencias mundiales. En este sentido, ha asegurado que los lugareños muestran la situación de «la unidad militar, el radar, la munición, el almacén de armas, cómo entrar y salir del pueblo».
Turquía continúa así con la caza de brujas contra todo aquel que ha osado mostrarse en contra del régimen de Erdogan, que ha liberado a presos comunes para hacer sitio en las cárceles para los supuestos golpistas.
Desde el autogolpe de Estado más de 50.000 personas, entre militares, jueces y fiscales, han sido detenidos. Aparecen grandes nombres como el coronel Ali Yazici, consejero militar de Erdogan, quien fue detenido este domingo «por su complicidad en el fallido golpe».
Turquía detiene por primera vez a un líder político
La Policía turca desplegó hoy una operación en varios domicilios tras recibir la orden de detención de 87 académicos de la Universidad de Estambul.
Entre los sospechosos hay profesores, académicos adjuntos e incluso el líder del partido liberal no parlamentario «Merkez», según informó el periódico HaberTürk. Según la Fiscalía, los académicos están acusados de mantener vínculos con la cofradía de Fethullah Gülen, a quién Ankara acusa de estar detrás del golpe de estado fallido del pasado 15 de julio.
Es la primera vez que se ordena la detención del líder de un partido político por presuntos vínculos con la cofradía de Gülen.
Antaño aliado de Erdogan, los gülenistas se habrían infiltrado presuntamente en el aparato del Estado, controlando sobre todo las fuerzas de seguridad y la judicatura.
En los meses siguientes al golpe fueron arrestadas más de 50.000 personas, de las cuales más de 30.000 siguen en prisión preventiva. Unos 60.000 funcionarios fueron expulsados de la carrera y se cerraron más de 500 asociaciones bajo el Estado de Emergencia.


