España ha disparado las exportaciones de armas con el Gobierno de Mariano Rajoy al pasar de los 6.446,87 millones de euros en misiles, bombas o cohetes a los 11.527,4 millones de euros, un 78% más en plena guerra de Siria. Las armas están siendo usadas para «crímenes de guerra o atrocidades», según denuncia el informe confeccionado por Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón.
El informe titulado «¿Licencias para matar?» deja en evidencia la falta de control y la transparencia en el comercio de armas, más cuando un tercio de las ventas en el primer semestre del 2015 han ido a parar a países de la coalición encabezada por Arabia Saudí, que participa en la guerra del Yemen desde marzo del 2015, mientras se señala al país de apoyar al Estado Islámico en Siria.
Según los autores del informe, España exportó a la coalición saudí aviones de guerra, munición, bombas, torpedos, cohetes y misiles por valor de 560 millones de euros. «El periodo de mayor actividad bélica ocurrió durante marzo y junio del año pasado», y afirman que tienen documentación que prueba el uso de estas armas para perpetrar al menos 32 ataques «a escuelas, hospitales, mezquitas o mercados que podrían constituir crímenes de guerra». Preguntado por Amnistía Internacional sobre estos sucesos, el Gobierno ha preferido «dar la callada por respuesta».
Entre los países donde ha ido a parar armamento español se encuentran Colombia, Egipto, Pakistán, Israel, Camerún o Arabia Saudí. Al mismo tiempo, estas armas se revenden, como por ejemplo a República Centroafricana en 2014, en plena guerra entre musulmanes contra cristianos. El único país vetado es Venezuela.
Las onegés exigen a los partidos que tengan en cuenta este demoledor informe a la hora de presentarse el 26-J, para que «tomen consciencia de la situación». Asimismo, exigen que Navantia deje de fabricar barcos de guerra a Arabia Saudí.
