Matar a un gato, una pena mayor que conducir ebrio

Noticias 12/04/2017

El fiscal pide una pena de 9 meses de cárcel a un asturiano por matar a un gato, una pena mayor que, por ejemplo, conducir ebrio y ser cazado en un control de alcoholemia.

El maltrato animal tiene así una pena mayor que el potencial de matar a una persona o a sí mismo en una carretera, una muestra más de que España ha perdido el norte ante la locura animalista. Asimismo, se da la circunstancia de que el gato era callejero, pero estaba bajo el control de una asociación protectora de animales, que lejos de mantenerlos en un recinto, los gatos se escapaban y deambulaban por las calles.

El minino, de color negro y unos 8 meses de edad, murió en la puerta del domicilio del acusado y el fiscal, según publica en la nota de prensa, pedirá hasta 9 meses de prisión.

El acusado vive en una colonia de gatos callejeros, que está bajo la tutela de la protectora 8 vidas. Los animales causaban daños a la propiedad del acusado, que utilizó una serie de productos químicos para evitar que se acercaran a su inmueble, muriendo uno de los gatos.

No es la primera vez que la Fiscalía de Oviedo pide 9 meses de prisión por matar a un animal. Un hombre se enfrentó a esta pena por tener una perra potencialmente peligrosa, sin papeles de registro, ni chip de rastreo en una caseta. El Ayuntamiento de Llanes procedió a denunciarle, ya que el acusado retiró todos los cachorros de una camada, por la que la perra murió poco después.

Esta noticia habla de:

Noticias relacionadas