ETA ha realizado un comunicado en el que reconoce «el daño» causado durante el transcurso de su trayectoria armada, pero sin arrepentimiento, ni pasos para esclarecer los 379 asesinatos sin resolver aún y atribuidos a la banda ni tampoco pide perdón a todas las víctimas.Tras décadas de terrorismo cruel y salvaje, la organización terrorista que «nuestro pueblo» ha padecido «muertos, heridos, torturados, secuestrados o personas que se han visto obligadas a huir al extranjero», ha señalado en un comunicado remitido a Gara y Berria. La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) ha resumido el comunicado de ETA: «Justifica su actividad terrorista una vez más». En uno de sus párrafos, ETA asegura que «nada de todo ello debió producirse jamás o que no debió prolongarse tanto en el tiempo», justificando una vez su actividad terrorista.
Para la AVT «se trata de un paso más en la estrategia orquestada por ETA desde que declarara en 2011 el ‘alto el fuego’ por diluir su verdadera responsabilidad, justificar el uso de la violencia para la imposición de su proyecto totalitario y manipular la historia». «En el comunicado ETA justifica su nacimiento y el uso de la violencia en un supuesto ambiente de sufrimiento previo que tendría su origen en el bombardeo de Gernika, justificando con ello el uso de la violencia como algo inevitable, defensivo y fruto de un conflicto inexistente e inventado», añade.»ETA reconoce el daño causado pero en ningún momento hace autocrítica alguna, justificando lo que hizo al referirse a las víctimas al mismo nivel que a los ‘torturados'». «Igualmente dicen respetar que unos consideren que su actuación ha sido ‘inaceptable e injusta’ pero ellos no lo reconocen y lo justifican equiparándolo a la supuesta violencia ejercida por el Estado».
La Asociación Unificada de Guardias Civiles: ETA diferencia a unas víctimas de otras
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha asegurado hoy que, con su comunicado, ETA ha vuelto a atentar contra la Guardia Civil, en concreto, contra la memoria de los dos centenares largos de víctimas y sus familiares, entre los que se encuentran niños asesinados. A ninguno de ellos les piden perdón sus asesinos, critica la AUGC en una nota de prensa en la que reacciona al comunicado hecho público hoy por la banda terrorista, a la que reprocha que esta petición solo se dirija a las «víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto».
Por eso, la AUGC se pregunta si los niños asesinados en las casas cuartel, como las de Vic o Zaragoza, eran también parte del «conflicto» o si solo lo eran sus padres y madres. Para AUGC, el comunicado, en el que se emplea el término de «lucha armada» para eludir llamar al terrorismo por su nombre, es una nueva muestra de «la cobardía y la falsedad» de la banda.
La asociación recuerda que durante su «macabra historia», ETA ha asesinado a 230 guardias civiles, una colectivo que se sitúa como el que en mayor medida ha sufrido la «barbarie criminal» de la banda terrorista. Pese a este hecho, no pide perdón a las víctimas y familiares de este colectivo, sino que, en su «proverbial cinismo», la banda terrorista asegura que este perdón «a la carta» se pide «con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna».
Así, la AUGC considera que si ETA realmente hubiera querido pedir perdón, lo tenía muy fácil pero, por el contrario, en su escrito ha vuelto a justificar el asesinato de guardias civiles, militares y policías, e incluso a concejales, empresarios o periodistas, porque se desconoce cuál es el ámbito de «participación directa en el conflicto».
También recuerda que la vida de los guardias civiles todavía está muy lejos de la normalidad en Navarra y el País Vasco, con situaciones de acoso diarias que provoca que los agentes y sus familias sufran «aislamiento» y «miedo» a moverse con normalidad por pueblos y ciudades de estas comunidades autónomas. En este sentido, la AUGC cita como la muestra «más palmaria» el ataque sufrido en octubre de 2016 en Alsasua por dos agentes y sus parejas, cuyos autores han sido juzgados por terrorismo esta semana en la Audiencia Nacional.
«Un sufrimiento desmedido», ha asegurado ETA en un comunicado, sin señalar que ese sufrimiento ha sido culpa de ellos mismos, cuando decidieron optar por el terrorismo en vez del diálogo político.
«Nada de todo ello debió producirse jamás o que no debió prolongarse tanto en el tiempo»
«ETA reconoce la responsabilidad directa que ha adquirido en ese dolor, y desea manifestar que nada de todo ello debió producirse jamás o que no debió prolongarse tanto en el tiempo, pues hace ya mucho que este conflicto político e histórico debía contar con una solución democrática justa», justificando así en parte la violencia y el terrorismo como salida.
«De hecho, el sufrimiento imperaba antes de que naciera ETA, y ha continuado después de que ETA haya abandonado la lucha armada», ha asegurado la banda terrorista. «Las generaciones posteriores al bombardeo de Gernika heredamos aquella violencia y aquel lamento, y nos corresponde a nosotros y nosotras que las generaciones venideras recojan otro futuro», ha afirmado.
«Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución. Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA, en la medida que han resultado damnificados por el conflicto». «Lo sentimos de veras», ha admitido.
«A consecuencia de errores o de decisiones erróneas, ETA ha provocado también víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria como fuera de ella. Sabemos que, obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón. Estas palabras no solucionarán lo sucedido, ni mitigarán tanto dolor. Lo decimos con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna», ha indicado.
Respetan ahora a quienes critican su terrorismo: «A nadie se le puede forzar a decir lo que no piensa»
«Entendemos que muchos consideren y expresen que nuestra actuación ha sido inaceptable e injusta, y lo respetamos, pues a nadie se le puede forzar a decir lo que no piensa o siente. «Para otros muchos también han sido totalmente injustas, pese a utilizar el disfraz de la ley, las acciones de las fuerzas del Estado y de las fuerzas autonomistas que han actuado conjuntamente, y tampoco esos ciudadanos y ciudadanas merecen ser humillados».
«De lo contrario, deberíamos interpretar que ha existido un daño justo que merece aplauso. ETA, en cambio, tiene otra posición: ojalá nada de eso hubiese ocurrido, ojalá la libertad y la paz hubiesen echado raíces en Euskal Herria hace mucho tiempo».
«Nadie puede cambiar el pasado, pero una de las cosas más perjudiciales que se podría hacer ahora sería intentar desfigurarlo u ocultar determinados episodios. Reconozcamos todos la responsabilidad contraída y el daño causado». Pese a no tener ni el mismo punto de vista ni los mismos sentimientos, todos deberíamos reconocer, con respeto, el sufrimiento padecido por los demás. Eso es lo que quiere expresar ETA.
Precisamente de cara al futuro, la reconciliación es una de las tareas a llevar a cabo en Euskal Herria, algo que en su medida se está produciendo con honestidad entre la ciudadanía. Es un ejercicio necesario para conocer la verdad de modo constructivo, cerrar heridas y construir garantías para que ese sufrimiento no vuelva a suceder. Dando una solución democrática al conflicto político se podrá construir la paz y lograr la libertad en Euskal Herria. Para apagar definitivamente las llamas de Gernika.


