Bruselas, 9 may.- El pleno del Parlamento Europeo (PE) valoró hoy las ventajas del nuevo acuerdo pesquero entre la Unión Europea (UE) y Mauritania frente al protocolo anterior y destacó la importancia del primer pacto del mismo tipo con Liberia.
Ambos acuerdos, que se votarán mañana en la Eurocámara, se trataron en un debate en el que también intervino el comisario europeo de Pesca, Karmenu Vella.
Sobre el primero, el ponente del informe sobre el acuerdo, el eurodiputado español Gabriel Mato (PP), subrayó que el pacto es «mucho mejor que el anterior» para ambas partes y que «resuelve algunas lagunas del anterior cuya utilidad dejó mucho que desear».
También destacó que las condiciones económicas del protocolo «mejoran la relación coste beneficio».
Mato señaló que «de momento hay un buen balance» de este acuerdo y adelantó que a finales de mayo tendrá lugar una comisión mixta en la que se analizará el funcionamiento y si se puede introducir alguna mejora, como la posibilidad de incluir a la flota cefalopodera.
Por su parte, Vella recordó que es «el más importante de la UE desde el punto de vista económico», ya que de él se benefician 98 buques de 11 Estados miembros, y es «crucial» para la flota comunitaria.
Indicó asimismo que el protocolo con Mauritania es «el resultado de negociaciones intensas», que incluye «mejoras con respecto al anterior», y opinó que es «digno de emulación para la negociación de otros acuerdos».
En particular, valoró que prevea la aplicación de disposiciones previstas en la reforma de la Política Pesquera Común, y valoró que consagre la «no discriminación» con flotas de países terceros.
Por todo ello, el comisario consideró que es una buena inversión, que permitirá garantizará la sostenibilidad y que dará previsión al sector.
Otros eurodiputados, como Izaskun Bilbao (PNV) o la socialista Clara Aguilera, subrayaron su apoyo a ambos protocolos, por razones como el compromiso con el desarrollo de las comunidades locales y confiaron en que en el futuro se permita pescar a los buques cefalopoderos.
El pacto con Mauritania comenzó a aplicarse con carácter provisional en julio de 2015 y permite a la flota de la UE pescar camarones, pescado demersal, atún y pelágicos pequeños.
Ese pacto, que se prolongará durante cuatro años, prevé el pago a Mauritania de 55 millones de euros anuales por las capturas, además de 4,1 millones destinados a apoyar el desarrollo de la política pesquera sectorial del país africano.
El acuerdo renueva el anterior protocolo, vigente entre 2012 y 2014.
Las principales flotas beneficiarias del mismo son las de España, Italia, Portugal, Francia, Alemania, Letonia, Lituania, Holanda, Polonia, el Reino Unido e Irlanda.
El primer acuerdo con Mauritania data de 1989, y otros pactos posteriores se han firmado para permitir a los buques de la Unión faenar en aguas mauritanas.
El Acuerdo de Asociación vigente entró en vigor en 2006 y fue renovado por un periodo de dos años en 2012, hasta finales de 2014.
Unos 50 buques españoles faenan en aguas mauritanas gracias a este pacto.
Por otra parte, los eurodiputados valoraron el primer acuerdo pesquero con Liberia, que se prolongará durante cinco años y beneficiará sobre todo a las flotas atuneras española y francesa.
A cambio de las capturas en esas aguas, la UE pagará a Liberia 715.000 euros en el primer año y 650.000 en el segundo, tercero y cuarto años, mientras que en el quinto año la suma ascenderá a 585.000 euros.
Sobre este protocolo, Vella dijo que pese a no ser uno de los acuerdos más importantes de pesca de la UE «es significativo porque abarca una región de África occidental a la que no se había extendido nuestra pesca», de la que se beneficiarán 28 buques atuneros y 6 otros buques.
«Se trata de fomentar actividades de pesca sostenibles en base a datos científicos recientes», dijo Vella.
El acuerdo fue firmado el pasado 5 de junio y se aplica provisionalmente desde entonces.
El sector pesquero representa cerca del 3 % del PIB de Liberia.
Más de la mitad de la población vive en zonas costeras y dependen de la pesca para su subsistencia, y los productos pesqueros son cerca del 65 % de las proteínas animales que se consumen en el país. EFE
