El ex directivo de Ferrovial Pedro Buenaventura niega rotundamente que la constructora realizara pagos a cambio de obra pública, pero no encuentra explicación a las cartas incautadas en el Palau de la Música.
En esas cartas se escribieron expresiones como «esfuerzo», presión para las adjudicaciones o alusiones a contratos de obras públicas. Tenían destinatario o remite Ferrovial y fueron incautadas en los registros del Palau de la Música.
Buenaventura ha afirmado que conocía que Fèlix Millet, uno de los principales acusados del saqueo del Palau, tenía contactos con la Generalitat, ya que así se lo había confesado Rafael Puig-Pey, el predecesor en su puesto en Ferrovial.
Asimismo, ha justificado sus reuniones con el ex presidente del Palau de la Música, Fèlix Millet, por los «problemas» que a su parecer estaban provocando las obras de reforma de la entidad, que subvencionaba Ferrovial.
Por otro lado, Buenaventura, que ha aceptado declarar a todas las partes del juicio del saqueo del Palau de la Música excepto a la acusación popular, ha reconocido que Ferrovial aumentó sus aportaciones a la entidad cultural para darse a conocer en Cataluña, lo que le permitió que en siete años la constructora pasara a facturar de cero a 200 millones en esta comunidad.
«Rotundamente no», ha respondido el exdirectivo cuando el fiscal le ha preguntado si las millonarias aportaciones al Palau enmascaraban pagos ilícitos a CDC a cambio de adjudicaciones de obras públicas como la Ciudad de la Justicia o la línea 9 del metro. Millet y Montull habían asegurado que estas aportaciones se repartieron entre CDC y la ex cúpula del Palau, a razón de un 2,5% para la formación presidida por Artur Mas, un 1% para Millet y otro 0,5% para Montull.
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Por su parte, Miguel Giménez Salinas, de Altraforma, proveedora habitual de CDC, ha admitido falsificar facturas tras las exigencias de CDC. A preguntas del fiscal, ha afirmado que se cambiaban las facturas. «Sí, claro», ha contestado, al tiempo que asegura que solo cumplía órdenes de la directora financiera de Altraforma, Maria Carmen Mateo, fallecida hace años.
«Durante años tuvimos relaciones exquisitas y estaban contentos, por tanto cuando lo pidieron lo hicimos», ha asegurado Salinas.


