Lisboa, 21 abr.- El que fuera primer ministro socialista de Portugal entre 2005 y 2011, José Sócrates, criticó al actual Ejecutivo luso, dirigido por dirigido por el que hoy es líder de su mismo partido, António Costa, por haber formado gobierno sin ganar las elecciones
«Yo nunca habría sido primer ministro sin haber ganado las elecciones, pero ése es un problema mío. Reconozco toda la legitimidad de este Gobierno», aseguró en una entrevista con la radio pública Antena 1.
Sócrates -investigado desde hace un año y medio por un caso de corrupción que incluso le llevó a pasar nueve meses en prisión- se distanció así de António Costa, quien fue el segundo candidato más votado en los últimos comicios y llegó al poder gracias a un acuerdo inédito con el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista.
Este pacto provocó la caída en menos de un mes del aspirante que ganó las elecciones, el conservador Pedro Passos Coelho, y permitió que los socialistas formaran Gobierno.
Sócrates subrayó que «apoya» al actual Ejecutivo y cargó contra la «batalla política» realizada por los partidos de centroderecha para cuestionar su legitimidad.
«Este Gobierno comenzó siendo provisional, pero ya no lo es», reconoció el ex prime ministro en referencia a la aparente solidez del acuerdo con la izquierda.
Otra de las críticas que dejó al Ejecutivo socialista fue por su intervención en la crisis abierta en el seno del Banco Portugués de Inversión (BPI) para mediar en el enfrentamiento entre sus dos máximos accionistas: el español CaixaBank y la inversora angoleña Isabel dos Santos.
Sócrates consideró que la aprobación de un decreto para cambiar los límites de los derechos de voto -uno de los principales motivos de discusión entre CaixaBank y Dos Santos- fue un «error del Gobierno y del presidente», el conservador Marcelo Rebelo de Sousa.
En su opinión, «el problema es el momento en que es aprobado, ya que perjudica a uno -Dos Santos- y favorece al otro -CaixaBank-«.
El ex primer ministro recordó, asimismo, que el blindaje de los estatutos en entidades financieras vigente hasta ahora tenía como objetivo que los accionistas portugueses disfrutasen de «poder de veto», aunque admitió que este propósito estaba ya «desfasado».
«El sistema financiero portugués está ahora en manos de extranjeros, y eso es un problema serio, por más que se quiera restarle importancia», argumentó.
El antiguo jefe del Gobierno luso también se refirió sobre el caso de corrupción por el cual es investigado y exigió una vez más a la Fiscalía que dé «explicaciones» sobre por qué después de año y medio, todavía no exista acusación en firme contra él.
Sócrates reiteró su inocencia y consideró su ingreso en prisión provisional una maniobra «política» dirigida a evitar su candidatura a las elecciones presidenciales, un objetivo que, según aseguró, ni siquiera llegó a plantearse. EFE
