Además de ser un palo del flamenco, el fandango es un baile popular típico de las Baleares y de distintos países de América Latina, un mismo nombre para pasos, movimientos y ritmos diferentes, nacidos del carácter de cada lugar. Este baile, forjado por tantas influencias, representa a la perfección la historia de las Islas Baleares, donde el cruce de culturas ha sido esencial para conformar su carácter. Y esa mezcla cobra especial importancia en Formentera. La isla no se entendería hoy sin la inusual amalgama de las tradiciones payesas y el espíritu libre de ‘els peluts’ (los peludos), hippies y viajeros que, hace ya medio siglo, comenzaron a llegar a Formentera para dejar huella sin alterar la pureza y energía isleñas.
Fandango recoge el testigo de ese mestizaje y, del mismo modo que aquellas primeras tabernas celebraban tanto las tradiciones locales como la apertura al mundo de los foráneos, quiere ofrecer al viajero todo lo auténtico de Formentera: gastronomía, experiencias y conexión con una isla a la vez salvaje y austera, libre y artesana, payesa y peluda. Un lugar para la reflexión, la reconexión, el descanso y el disfrute. Lo mismo que ofrece Fandango, catalizador de esos aires de Formentera desde la playa de Es Pujols, en el local del antiguo Can Vent, pero con oferta y espíritus renovados.

Fandango Formentera no es solo un restaurante, ya que a la parte gastronómica se une también un amplio programa de actividades que enriquecerán la experiencia de quien lo visite. La música será uno de los pilares sobre los que se asienta la parte más “fandanguera” del restaurante. En todo local que se precie es imprescindible un buen DJ y a los platos estará cada jornada, como DJ residente, Luca Feller (residente, entre otros, en el Moët Winter Lounge de Baqueira Beret).
La cocina también se armonizará con música en directo en cenas maridadas, habrá noches en las que todo girará en torno a una temática, _estas al atardecer con animación y mucho ritmo, invitados a los fogones para la “Cocina fandanguera a 4 manos” o actividades slowlife. Un sinfín de actividades que hacen del Fandango el centro neurálgico de la vida isleña, el place to be para “fandanguear”, una nueva forma de vivir con “F”, de Formentera, de felicidad, de _esta, de fantasía, de favorito, de frescura, de familia y de FLOW.
El chef al frente de esta oferta gastronómica es Luis Arrufat (Castellón, 1980). Con una intensa trayectoria profesional, ha pasado por restaurantes como El Bulli (donde fue jefe de pastelería durante su último año y parte del equipo de Ferrán Adria durante 6 años), y otros estrellas Michelín como Mugaritz, Drolma, Akelarre, Quique Dacosta, Elkano o El Chaflán. También ha trabajado fuera de nuestras fronteras, en la cadena de restaurantes del Chef José Andrés en Washington DC y forma parte desde 2012 del cuadro docente del Basque Culinary Center, la primera Universidad Gastronómica de Europa, donde es uno de los profesores titulares del Máster en Cocina, Técnica y Producto. Purista de los sabores, Arrufat defiende una cocina en la que el producto es el tesoro y la técnica está al servicio de su autenticidad y su origen, para que llegue al plato pleno de su esencia.



