El expresidente del Gobierno Felipe González ha asegurado este miércoles sentirse ‘engañado’ ya que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, le aseguró que iba a abstenerse en la segunda votación de investidura para permitir que Mariano Rajoy fuera presidente del Gobierno. Así lo ha asegurado González en una entrevista en la Cadena SER, en la que también ha pedido a Sánchez que dimita si se queda en minoría en el comité federal del partido. «Me siento engañado y defraudado por Pedro Sánchez», ha dicho Felipe González.
Felipe González considera que el actual secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, debería dimitir si el Comité Federal del partido rechaza el próximo sábado su plan de convocar un congreso en diciembre, precidido por unas primarias para elegir líder el 23 de octubre.
«En la cultura del partido, si el Comité Federal fija una posición, la que sea, abstención, no abstención, voto en contra o medio pensionista, esa posición mayoritaria la asume todo el mundo y si el secretario general no la quiere asumir, obviamente tiene que dimitir», ha sostenido González.
Susana Díaz da un paso al frente
La presidenta andaluza, Susana Díaz, se ha mostrado abierta a competir por la secretaría general del PSOE con Pedro Sánchez, quien ha advertido de que no dimitirá en caso de que el Comité Federal rechace el sábado su propuesta de celebrar un congreso a principios de diciembre tras unas primarias en octubre.
El órdago lanzado por Sánchez ha avivado aún más la división del partido, como se ha puesto de manifiesto en la reunión del grupo parlamentario socialista con 11 de las quince intervenciones contrarias al líder del PSOE, en línea con Susana Díaz y con la práctica totalidad de los barones socialistas.
En un acto en Cádiz, Díaz ha mostrado su oposición a que el 39 Congreso Federal tenga lugar de inmediato y ha asegurado que aceptará dar el paso de aspirar a hacerse con el control si se lo piden. «Siempre, cuando haya un proceso y un congreso del partido, donde crean mis compañeros que yo sea útil, en la cabeza o en la cola, allí estaré y siempre buscando lo mismo, un PSOE unido, cohesionado y ganador, que gane elecciones», ha asegurado.
La presidenta andaluza ha advertido a Sánchez que «ahora toca España» y que no se entendería un debate interno en un congreso a prisa y corriendo cuando el país está viviendo la mayor inestabilidad que se conoce en democracia».
Sin querer dar pábulo a «maniobras de distracción», Díaz ha alertado de que el PSOE está en una situación «mala y difícil» y que «cuando todas las alternativas que hay son malas, ninguna es buena, alguna responsabilidad tiene que tener la dirección».
También ha censurado que se acuse a los presidentes autonómicos críticos de ser «subalternos del PP», después de que Sánchez sostuviera de que la abstención de Mariano Rajoy sería someterse a la derecha. «Me parece que ningún socialista lo es, ni nadie quiere serlo y mucho menos el PSOE de Andalucía, que está además en primera línea de la batalla con el PP», ha replicado.
Sánchez se ha reafirmado en que «es hora de poner encima de la mesa las cartas» y decir a los militantes si se quiere optar por un gobierno alternativo, como él sostiene, o abstenerse ante Rajoy, lo que sería «un error, no táctico, sino de fondo»
A pesar de la reacción de los críticos, el secretario general ha dejado claro que «no se plantea dimitir» aunque el Comité Federal eche para atrás su propuesta.
