El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, considera que la confirmación este miércoles por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) del dato de inflación de noviembre ratifica que las medidas que está poniendo en marcha su Ejecutivo sirven para doblegar la curva inflacionista.
Sánchez, en declaraciones a los periodistas en Bruselas, donde participa en la cumbre UE-ASEAN, se ha referido a ese dato confirmado por el INE de que la inflación de noviembre en España se moderó medio punto, hasta el 6,8 %. Eso sí, se ha olvidado que los precios de los alimentos han aumentado más de un 15%, imposibilitando llenar la cesta de la compra a muchas familias, una tasa, por ejemplo, que casi dobla la subida de las pensiones para 2023. También olvida que la inflación subyacente -índice sin alimentos no elaborados ni productos energéticos-, sigue subiendo y situó en el 6,3 %, una décima más que la registrada en octubre y está ya tan solo cinco décimas menos que la del IPC general, algo que no había ocurrido desde los últimos coletazos de los gobiernos de Felipe González.
Aunque ha admitido que sigue siendo alta, ha dicho que el dato es positivo porque apunta a que, tal y como pronosticó el Gobierno hace meses, se está doblegando la curva inflacionista y se ha reducido ya cuatro puntos en cuatro meses. Esa reducción, simplemente, algo que obvia Sánchez, ha coincidido con un descenso de los precios de la energía, incluido gas y petróleo, en los mercados internacionales.
Sin embargo, Sánchez insiste en lo acertado de sus medidas. Así el jefe del Ejecutivo ha atribuido este descenso a los paquetes de medidas que ha ido aprobando su Gobierno para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania y a otras decisiones que se han adoptado en Bruselas, como la excepción ibérica y que ha permitido abaratar el precio de la electricidad.
Tras recordar que España es el país con menor inflación de la eurozona, aunque también con más paro no ya de la Unión Europea, sino de toda la OCDE, y donde no hay empleo y dinero no se puede comprar, ha reconocido que aún hay cuestiones por resolver que podrían rebajar aún más la inflación, como lograr un acuerdo en la UE para poner un tope al precio del gas.
«Creo que los datos de la inflación apuntan a que el Gobierno, con todas las dificultades en este momento tan complejo, tiene razón en la necesidad y en la urgencia de intervenir los mercados y trasladar a la ciudadanía el compromiso de que vamos a poner todos los recursos necesarios, como hicimos en la pandemia, para proteger el crecimiento económico», ha añadido.
