No solo la banca como entidades privadas logró grandes beneficios en 2022, un elemento que ha servido de base para justificar el impuesto a la carta fijado por el Gobierno, sino también su supervisor, el Banco de España. El organismo público encargado de la supervisión y vigilancia del sistema bancario español obtuvo un beneficio neto de 2.402,60 millones de euros en 2022, un 34,6 % más que un año antes, aunque los ingresos netos por comisiones se redujeran un 4 %, hasta 4.190,30 millones de euros, según las cuentas anuales publicadas este viernes. En este caso el Gobierno no puede aplicar la tasa Sánchez a la banca, `porque ese beneficio va directamente a las arcas de Hacienda a través del Tesoro Público, dependiente del Ministerio de Asuntos Económicos, dirigido por la vicepresidenta Nadia Caliviño.
Las dotaciones y el exceso de provisiones para la cobertura de riesgos financieros ascendieron a 1.606,81 millones de euros, frente a los 3.239,30 millones de 2021, lo que supone una caída del 50,4 %.
Eso permitió que el resultado neto por operaciones financieras, saneamientos y dotaciones para riesgos arrojara unos números rojos de 2.598,70 millones de euros, un 19 % menos que las pérdidas de 3.214,39 millones de euros de un año antes.
Los dividendos y otros ingresos de acciones y participaciones, sumado a los resultados de la redistribución de los ingresos monetarios hizo que los ingresos netos del Banco de España ascendieran a 2.982,27 millones de euros, un 24,7 % más.
En personal, la institución que lidera Pablo Hernández de Cos gastó 319,62 millones de euros, un 5,7 % más, y en producción de billetes, 62,04 millones, un 5,7 % menos.
El organismo ingresó al Tesoro Público 793,43 millones de euros a principios de diciembre de 2022, 132,18 millones menos que en el ejercicio anterior.
A cierre de 2022, los préstamos y anticipos concedidos a empleados ascendían a 207,64 millones, lo que supone un aumento de 8,29 millones de euros con respecto a 2021.
LOS DEPÓSITOS SE REDUJERON UN 32 %
En el balance de la entidad destaca el volumen de depósitos en euros mantenidos por entidades de crédito de la zona del euro en relación con operaciones de política monetaria, que se redujeron un 32 %, hasta 247.502,15 millones de euros.
Sin embargo, los depósitos en euros de otros residentes en la zona del euro ascendieron a 55.871,98 millones de euros, un 35,9 % más, mientras que los pasivos en euros con no residentes en la eurozona se redujeron un 42,1 %, hasta 5.561,47 millones de euros.
Entre capital y reservas, el Banco de España seguía atesorando 1.882,45 millones de euros a cierre de 2022, la misma cantidad que un año antes (1.000 millones en capital y 882,45 en reservas).
