Barclays cree que en estos momentos es «poco probable» que haya fusiones en la banca española, ya que las consecuencias económicas de la crisis son inciertas, sin embargo deja la puerta abierta a que se produzcan algunas operaciones impulsadas por los cambios en la regulación laboral.
El equipo de análisis del banco británico ha publicado este miércoles un informe sobre la situación del sector en España en el que vuelve a incidir en que las entidades podrían reducir sus costes operativos con el cierre de sucursales que, según Barclays, serán menos utilizadas «en un mundo post-Covid».
La entidad está convencida de que hay margen para que la banca española cierre el 10 % de su red de sucursales e insiste en que con ese ajuste el beneficio bruto del sector serían un 5 % en 2022, con diferencias entre entidades, pues hace dos semanas pensaba que en el caso de Bankia podía ganar hasta un 15 % más.
Estos cálculos, reconoce la propia Barclays, han despertado el interés de los inversores, por lo que ahora profundiza en el análisis del coste que tendría el cierre de sucursales y el ajuste del empleo si cambiase la regulación laboral, que lo encarecería.
Así llega a la conclusión de que la «inversión» hecha por una entidad para cerrar el 10 % de su red de sucursales, en estos momentos se recuperaría en dos años, pero si hay cambios en el marco legal actual el plazo se ampliaría hasta los cinco años porque los costes de reestructuración serían mayores.
Ante este hipotético escenario, con un coste mayor para el despido de empleados y también para las prejubilaciones, Barclays ve más posibilidades de que haya fusiones, aunque teniendo en cuenta las declaraciones de algunos banqueros piensa que quizá es demasiado pronto porque se desconoce el impacto de la crisis del coronavirus.
