CaixaBank ha mantenido una nueva reunión con los sindicatos para negociar el ERE, en la que ha planteado que los empleados que se recoloquen en empresas filiales del grupo lo hagan acogiéndose a una excedencia especial y puedan reincorporarse al banco, si así lo desean, transcurrido un plazo de 5 años.
El banco mantiene, por ahora, en 686 la cifra de recolocaciones en empresas filiales, como la tecnológica CaixaBank Tech, la inmobiliaria Building Center y la filial de medios de pago y financiación al consumo CaixaBank Payments & Consumer, que se harían manteniendo el salario fijo y la antigüedad.
En cuanto a las extinciones de contrato, la entidad rebajó ayer la cifra en 450, hasta las 6.950, frente a las 8.291 anunciadas inicialmente.
En la mesa negociadora de este miércoles, la dirección ha presentado también a la representación laboral una nueva propuesta de acuerdo laboral de integración para los empleados procedentes de Bankia, han explicado fuentes del banco.
Asimismo, ha hecho un ajuste en la ampliación de los cupos para la apertura de oficinas de nuevo modelo -las llamadas Store-, centros InTouch de atención remota y oficinas rurales, así como de los cupos mínimos de empleados en carrera de gestor.
Pese a estos avances, los sindicatos ven lejos el acuerdo con la empresa, a la que piden que «reflexione» después del «incontestable éxito» de la jornada de huelga celebrada en el día de ayer y que secundaron la mayoría de los trabajadores.
Ante el bloqueo de las negociaciones, los sindicatos han pedido «ayuda» al presidente de la Fundació Bancaria La Caixa y expresidente de CaixaBank, Isidre Fainé, y han alertado que la aplicación de despidos forzosos supondría el fin de la «paz social» en la entidad.
«Es nuestra última esperanza, el señor Fainé siempre ha estado ahí y lo sentimos como parte importante de nuestra empresa», aseguran los sindicatos.
La próxima reunión entre ambas partes tendrá lugar el lunes, día 28, en Madrid.
