Esta semana se ha aprobado en el Congreso, con el voto en contra de PP, VOX y Ciudanos, la denominada ‘tasa Tobin’ que grava las transacciones financieras como la compra de valores en Bolsa. Pero la izquierda va más allá. Para mantener una superestructura del Estado, con Gobiernos con 22 ministerios, como es el caso del español de PSOE-Unidas Podemos, con miles de asesores nombrados a dedo, con ONG afínes y otros caprichos legislativos se necesita mucho, mucho dinero y la única forma de obtenerlo es a través de impuestos y de tasas.
La última invencion es la ‘tasa Covid’. Adelante Andalucía llevará al Parlamento autonómico una iniciativa para crear una «Tasa Covid» a grandes empresas para financiar «el rescate ciudadano tras la pandemia», una iniciativa que también se trasladará a los ayuntamientos donde están representados.
La portavoz adjunta en el Parlamento, Ángela Aguilera, ha expuesto la medida, para crear un impuesto europeo gestionado por los estados que grave a las grandes fortunas y a las multinacionales, lo que creen que ayudaría a sufragar las «carencias sociales, económicas y sanitarias» de la pandemia o más bien para multiplicar los cargos públicos con asesores de confianza y multiplicar la estructura del Estado.
La coalición de izquierdas considera que esa tasa sería especialmente útil para los ayuntamientos, que se ven «asfixiados» por las leyes fiscales actuales a la hora de implementar medidas suplementarias.
Ha indicado que en una situación de emergencia social «no es de recibo que quienes más recursos tienen eludan su responsabilidad» de aportar a la recuperación.
Este impuesto ha sido debatido esta semana en el Parlamento Europeo como fondo de carácter finalista para hacer frente a los gastos masivos ocasionados por la crisis.
