La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) calcula que cada punto porcentual que se incrementa la inflación repercute en un aumento de la recaudación tributaria de unos 2.000 millones de euros.
Este incremento de recaudación se produce principalmente a través del IVA, ya que el encarecimiento de los productos supone un aumento directo de su aportación tributaria, ha explicado el director de la división de Análisis Presupuestario, Ignacio Fernández Huertas, en la presentación del Informe de Presupuestos Iniciales.
La inflación también repercute en un incremento de la inflación cuando se traslada a los salarios, tanto por el IRPF como por las cotizaciones sociales, aunque, al mismo tiempo, supone un aumento del coste en intereses.
A esto hay que añadir que a medio plazo la inflación tendrá un efecto directo en el gasto de las pensiones, que impactará en 2023 y que ascenderá a alrededor de 1.500 millones por cada punto de IPC.
Además, la propia ralentización económica prevista por la AIReF afectará previsiblemente al empleo y el consumo, lo que afectará negativamente a la recaudación.


