El presidente del Fondo de Rescate Español (FROB), Jaime Ponce, ha afirmado sobre la resolución del Banco Popular, que fue una decisión que no costó un euro al erario público, y «aunque los accionistas perdieron dinero -en realidad, todo lo invertido-, al día siguiente el banco abrió y no hubo que inyectar recursos públicos»; ahora, el asunto se dirime en los tribunales, «en España y en Europa, y poco más hay que decir».
Y así fue. Mientras al resto de entidades bancarias con problemas desde la crisis financiera de 2008, que era la que arrastraba al Banco Popular, a éste se le dejó caer sin una sólo ayuda y eso que en su conjunto rozaron los 80.000 millones de euros, 24.000 millones solo para bankia.
Además, la mayoría de las ayudas se concedió a las antiguas cajas de ahorro, gestionados por políticos que fueron los que pusieron en peligro al sistema bancario español.
En el caso del Popular, accionistas y bonistas, pequeños y grandes, lo perdieron todo en una decisión tomada por la JUR que nadie se explica. Resolución y venta a un euro del banco al Santander-
El caso esta en los tribunales y el último en declarar ante el juez ha sido el ex director de comunicación del Banco Popular Carlos Balado. Este aseguró el pasado día 22 que Emilio Saracho se hizo cargo del banco con la única intención de venderlo o, de no ser posible, «estampárselo en la boca» a la presidenta del Mecanismo Único de Supervisión (MUS), dependiente del Banco Central Europeo (BCE), Danièle Nouy.
El juez también investiga al despacho Linklaters, que lideró el asesoramiento a la entidad en la ampliación de 2016 en el que también participó el presidente de la CNMV, Sebastián Albella, entonces responsable de la firma.
