Bruselas mira con recelo al Gobierno de PSOE-Unidas Podemos por los fondos Next Generation, que fueron creados por la Comisión Europea para ayudar a empresas con dificultades tras la pandemia del covid-19 y que en el caso de España suponen una inversión de 30.000 millones de euros.
Pero la Comisión Europea no está nada satisfecha con la gestión de estos fondos por parte del Gobierno español por su falta de control y quiere sabe en que se está gastando ese dinero. Hasta el momento, el Ejecutivo de Sánchez ha faltado a su compromiso con Bruselas de establecer un mecanismo de control de esos fondos y eso que contó con plazo adicional de de nueve meses para dar explicaciones. Estas explicaciones no han llegado a Bruselas y en la Comisión Europea se están poniendo nerviosos con el destino de ese dinero, tanto que han llegado ya a amenazar a España con su congelación.
Lo cierto es que los empresarios se han preguntado más de una vez dónde está el dinero de los fondos Next Generation y de su pésima gestión. Además, se han destinado cantidades de dinero de esos fondos a campañas propagandísticas del propio Gobierno, como es la última del Ministerio de Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sobre el Ingreso Mínimo Vital, tal y como informó intereconomia.com el pasado día 10 de octubre. El destino del dinero de los fondos Next Geratión para estos fines tendría muy difícil justificación en la Comisión Europea y puede acarrear graves consecuencias para España, entre otros motivos, porque parte de los Presupuestos de 2023 se sustentan, además de en unas previsiones económicas muy optimistas, casi el doble mejor que la mayoría de las estimaciones de organismos públicos y privados, nacionales o internacionales, en la inyección de ese dinero europeo, que no llega a las empresas, a la que van destinadas esas ayudas.
