Mientras el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tras suspender Argelia el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España ha dicho no temer «repercusiones» porque el Gobierno argelino ha demostrado ser un «socio fiable», la Comisión Europea considera, sin embargo, «extremadamente preocupante» esta situación e instó al país norteafricano a revertir la decisión.
La portavoz comunitaria de Exteriores comunitaria, Nabila Massrali, consideró este paso «extremadamente preocupante» y recordó que Argelia, al que instó a «revisar su decisión», es un «socio importante de la Unión Europea» en el Mediterráneo y «clave para la estabilidad de esta región».
Mientras tanto, pese a la gravedad del asunto, tanto la ministra Montero como la vicepresidenta Ribera, asegura que los contratos con Argelia están garantizados.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha asegurado este jueves que no ve «ningún riesgo» de que Argelia incumpla sus contratos de suministro, energético o de otros productos, aunque reconoce que se han activado «todas las alertas» para intentar restablecer la relación con el país.
En una entrevista en Telecinco después de que Argelia decidiera congelar las relaciones comerciales con España, Montero ha afirmado que «el suministro de bienes que vengan de este país está sujeto a contratos de medio plazo», que hasta ahora siempre se han cumplido y de momento no hay ningún dato que apunte a que no va a seguir siendo así. El dato que apunta que no va a seguir siendo así es la ruptura del tratado que lleva consigo la congelación de las operaciones comerciales.
En la misma línea se ha pronunciado la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha dicho este jueves que no espera que surjan tensiones en el suministro de gas de Argelia y que las relaciones contractuales entre compañías privadas que existen tienen una vigencia de diez años. Además, descarga la responsabilidad en las empresas privadas, porque entiende que las empresas implicadas estarán haciendo lo más adecuado para la defensa de sus intereses y que lo harán en cualquier circunstancia que pueda plantearse.
Por su parte, los portavoces de la Comisión Europea no dieron detalles sobre el impacto práctico de la decisión y señalaron que los servicios del Ejecutivo comunitario están ahora analizando el impacto de la ruptura del tratado en diferentes áreas, como el comercio.
«Nos hemos encontrado con este anuncio pero no hemos recibido detalles de Argelia sobre lo que prevén en la práctica», explicó Mamer.
