España saldrá de la crisis económica generada por la pandemia del coronavirus gracias fundamentalmente a las medidas de Europa y del Banco Central Europeo (BCE), y no por las decisiones tomadas por el Gobierno, según coinciden expertos en Economía como Emilio Ontiveros y José Manuel González-Páramo.
Durante su participación en un debate organizado este miércoles por la Asociación de Directivos (AED), Ontiveros ha considerado que la respuesta del Gobierno ha sido «tardía» frente a países como Alemania y, además, ha pesado «en exceso» el escaso margen presupuestario con el que España se enfrenta a la pandemia.
Por eso su principal conclusión es que si España dependiera sólo de las medidas adoptadas en el país, tendría «muy mal» su recuperación, que llegará gracias a las «decisiones oportunas y acertadas» de instituciones como el BCE, «el verdadero héroe de esta crisis», o el Eurogrupo.
En la misma línea se ha expresado José Manuel González-Páramo, profesor del IESE y en su día miembro del comité ejecutivo del BCE, que ha elogiado la respuesta de Europa, a diferencia de la crisis anterior, y del BCE que, en su opinión, seguirá jugando un papel clave y anunciará más compras de deuda porque sus nuevas previsiones económicas posiblemente serán «mucho peores».
Aun así, echa en falta una respuesta global a un problema mundial y afea que el G7, el club de los países más ricos del mundo, esté «desaparecido», y el G20, que agrupa a la veintena de naciones más industrializadas, tampoco haya dicho nada que merezca recordar.
González-Páramo ha advertido además de que la recuperación será muy distinta porque, sin ir más lejos, Alemania ha vuelto ya a los niveles de movilidad de enero y España sigue muy por debajo.
EL TURISMO
A Ontiveros también le preocupa el impacto en la economía española del parón del turismo, un sector que en estas fechas estaría facturando ya unos 5.000 millones de euros a la semana, ha dicho, y cuyo futuro le parece incierto a la vista del impacto de la pandemia en algunos mercados emisores.
El Reino Unido, ha recordado, supone el 21 % del turismo extranjero que recibió España, pero no se puede esperar que este año aporte los 16 o 17 millones de visitantes del pasado año porque no está claro ni siquiera si las islas podrán recibir un 10 o 12 % de esa cifra.
Por eso el economista ve «complicado» un agosto «mínimamente aceptable», y propone que el sector se prepare y ponga en valor la oferta histórica y cultural de España, «más allá del sol y playa».
En este sentido, aboga por usar parte de los fondos europeos con ese fin y conseguir que en un par de años el turismo español sea un sector «más robusto, menos vulnerable y con un mix de oferta más diverso».
