Las fórmulas que maneja la banca para hacer más llevadera la carga hipotecaria

Finanzas 14/10/2022

Los bancos llevan tiempo analizando cómo aliviar la carga hipotecaria de miles de clientes y ofreciendo «soluciones a medida», pero ahora negocian juntos con el objetivo de presentar «en unas semanas» iniciativas para hacer frente al impacto de la inflación y el encarecimiento de los servicios básicos.

Encima de la mesa tienen distintas opciones, entre ellas la posibilidad de congelar las cuotas hipotecarias durante un año, como ha propuesto CaixaBank; pero también otras fórmulas como allanar la aplicación de periodos de carencias, alargar los plazos de las hipotecas o facilitar la aplicación de tipos fijos.

Fuentes próximas a la negociaciones explican que es «muy difícil» hacer una estimación de qué porcentaje de los clientes podrían beneficiarse de las medidas en estudio, pero insisten en que se trata de ir más allá de la tradicional definición de clientes vulnerables, puesto que ellos pueden acogerse ya al Código de Buenas Prácticas.

PROTECCIÓN DE LOS HIPOTECADOS

Al margen de las negociaciones del sector, la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, explicó la semana pasada que volverá a reunirse con las patronales bancarias para ver las soluciones que protejan a las familias de la subida del euríbor y del encarecimiento de las hipotecas.

Calviño destacó que, desde 2019, hay mecanismos de protección gracias a que resulta más fácil cambiar de una hipoteca variable a una a tipo fijo, pero también otras iniciativas como carencias, refinanciaciones o daciones en pago para evitar desahucios.

Aun así, abogó por buscar nuevas soluciones para las familias que puedan verse en mayores dificultades y elogió la «actitud constructiva» del sector para apoyar en lo que sea necesario.

Preguntado por este asunto, la presidenta de la Asociación Española de Banca, Alejandra Kindelán, mostró la disposición del sector, aunque también puntualizó que, «por el momento», las entidades no ven un problema; y recordó que la situación actual es muy distinta a la de 2012, cuando la economía estaba en recesión, los precios de la vivienda caían y las familias estaban altamente endeudadas.

En la misma línea, el director general de la patronal CECA, José María Méndez, subrayó que la morosidad del crédito hipotecario sigue siendo muy baja, porque está en el 2,6 %, pero ello no quita para iniciar una «reflexión» pensando en esos colectivos que pueden verse más afectados por la normalización de los tipos de interés.

LOS NUEVOS VULNERABLES

A principios de 2021, el Gobierno aprobó unas nuevas moratorias hipotecarias para los colectivos vulnerables, parados, autónomos con una caída de sus ventas de al menos el 40 %, así como familias cuyos ingresos no superen al mes 3 veces el IPREM -el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples- lo que equivalía a 1.613,53 euros.

También entraban en esa categorías las familias a las que el pago de las hipotecas y de los gastos básicos se les vaya más del 35 % de sus ingresos y es precisamente esta condición la que podría hacer que en los próximos meses el número de clientes vulnerables aumente considerablemente.

Más allá del repunte del euríbor, que sufrirán principalmente quienes firmaron hipotecas a tipo variable hace 5 años, es la inflación y los precios de la energía los que hacen que el pago de los recibos de electricidad, calefacción o los carburantes consuman cada vez una mayor parte de la renta disponible de las familias.

De este modo, aunque el encarecimiento de las hipotecas pudiera ser manejable, es el resto de gastos lo que hacen que la renta disponible se reduzca y el porcentaje que destinen las familias al pago de las hipotecas supere el 30-35 % que se considera razonable.

PROVISIONES Y GASTOS HIPOTECARIOS

La clave está en conseguir que cualquier medida de alivio que se acuerde cuente con el beneplácito del Banco de España y el Banco Central Europeo, y tenga un tratamiento similar al de las moratorias de los créditos durante la pandemia, es decir que no obligue al sector a multiplicar repentinamente sus provisiones.

Además, otras fuentes próximas a la negociación recuerdan que alargar el plazo de las hipotecas, aplicar carencias en el pago del préstamo o establecer un periodo de tipo fijo en los contratos ligados al euríbor supone, salvo contadas excepciones, una novación del préstamo que lleva aparejado unos gastos.

Estos costes son mayores si el cliente opta por una subrogación y traslada su hipoteca de entidad, por lo que con el objetivo de allanar e incentivar estos cambios, podría explorarse la posibilidad de que esos gastos, al menos los aranceles notariales, pero también el impuesto de Actos Jurídicos Documentados, pudieran reducirse.

LOS CONSUMIDORES

Aunque las medidas no se han concretado, la asociación de consumidores Adicae considera que las propuestas de la banca constituyen «duplicar o triplicar» su negocio a costa de la inflación y los consumidores vulnerables, y propone «una auténtica y efectiva» moratoria legal.

Desde Asufin, sin embargo, abogan por que la banca facilite los cambios a tipo fijo frente a alargar el plazo con carencia o moratorias que crean más deuda final. «Es pan para hoy y hambre para mañana».

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