Lo más barato y lo más caro para alquilar este verano

Finanzas 11/06/2020

Las vacaciones se acercan y el hecho de que hayamos pasado un largo confinamiento, encerrados en nuestras casas y con pocas posibilidades de viajar al extranjero, hace que la búsqueda para disfrutar de turismo en nuestro propio país sea la opción más atractiva y acertada.La playa se constituye, por lo tanto, en una alternativa de máxima aceptación para todo aquel que quiere buscar su tan, ahora más que nunca, necesitado descanso veraniego.

El Covid-19 está trasladando incertidumbre a la hora de la decisión definitiva y a la vez cambiando la fórmula habitual de veranear, en muchos casos, alargando plazos, con seguros de cancelación del 100% y mayor volatilidad tanto de oferta como demanda.

El informe realizado como cada año por TecniTasa (Técnicos en Tasación S.A.), primera sociedad de tasación independiente de entidades financieras con 69 delegaciones repartidas por toda la geografía nacional, ha evaluado los precios del alquiler de inmuebles en las principales zonas de playa, constatando que este año disfrutar de vacaciones en la costa española le supondrá al veraneante incrementar el esfuerzo económico un 3% más de media que el año anterior.

Vacaciones: nos quedamos más tiempo y buscamos mayor distanciamiento

La pandemia está ocasionando que cambien nuestras habituales costumbres a la hora de pasar nuestro tiempo de descanso. La oferta y demanda es irregular pues por una parte el hecho de que vayan a venir menos extranjeros podría hacer que los precios bajen, pero se está dando la circunstancia de que muchos propietarios quieren disfrutar de sus propios inmuebles para pasar el tiempo estival y esto hace que la oferta disminuya.

Según José María Basañez, presidente de TecniTasa: «Muchas familias que tenían apartamento en la playa ponían en alquiler su propiedad en julio y agosto para obtener una mayor rentabilidad. Ahora quieren ellos disfrutar la mayor parte del verano por lo que no ponen semanas en alquiler y se reduce la oferta». Y además añade: “A las familias no les importa pagar algo más y alargar el tiempo de estancia, por si se produjese un repunte del virus poder quedarse más tiempo teletrabajando desde la playa”.

Tabla con los datos del precio de alquiler semanal por provincias y localidades costeras 2020 según precios máximos y mínimos de alquiler en costa:

Lo más caro para veranear…

Como casi todos los años, la diversidad de posibilidades de alojamiento en las distintas costas españolas es muy amplia según el estudio de TecniTasa. Las Islas Baleares siguen siendo uno de los destinos más caros: Punta Prima en Menorca (2.800 euros/semana), Port Alcudia o el Puerto de Ibiza (2.200 euros) o 100 metros cuadrados en una urbanización exclusiva en Sa Rapita (2.000 euros) son algunos de los precios más exclusivos.

No le van a la zaga Puerto Banús (2.600 euros) o Marbella donde un apartamento en el centro supera los 1.750 euros a la semana con un incremento del 10% con respecto al año anterior. Algo más económico, por 1.500 euros semanales, podríamos acercarnos a Sotogrande en Cádiz o a Puerto Sherry en el Puerto de Santa María por 1.300 euros.

Menorca, Palma e Ibiza (Islas Baleares), Puerto Banús y Marbella (Málaga), Illa da Toxa y Sanxenxo (Pontevedra), Sotogrande y Puerto de Santa María (Cádiz), Sitges (Barcelona), Hondarribia y San Sebastián (Guipúzcoa) o Benidorm (Alicante) tienen los precios más caros de los alquileres por encima de los 1.300 euros/semana

Si nos vamos al norte de la península, en O Grove en Illa da Toxa, encontramos un piso de 90 metros cuadrados que alcanza los 2.000 euros semanales con un incremento de precio a doble dígito y en Sanxenxo un piso de 100 metros cuadrados en la playa de Portonovo por el que se pagan 1.600 euros por siete días.

En Guipúzcoa en el centro de San Sebastian se llega a 1.375 euros por 55 metros cuadrados y en Hondarribia a los 1.500 euros, aunque el piso es de unas dimensiones superiores de 110 metros cuadrados.

Por el contrario, si decidimos irnos al Levante, la provincia de Alicante es lo más caro con precios cercanos a los 1.500 euros en Benidorm en la Playa de Levante o pagar 1.430 euros, más cerca de la capital, en la Playa de San Juan.

En Cataluña, Sitges es lo más exclusivo con precios cercanas a los 1.400 euros y otra opción, por algo menos de 1.200 euros a la semana, se puede conseguir un apartamento de 75 metros cuadrados en la playa de Casteldefells. Si se prefiere ir a Girona los
precios han descendido en la mayoría de los casos entre un 10 y un 20 % en Blanes, Cadaqués o Port de la Selva.

… Y lo más barato

Las posibilidades de poder conseguir un buen veraneo también está al alcance de bolsillos menos pudientes. Encontrar algo entre 200 y 500 € semanales, según TecniTasa es posible, aunque hay que buscar con más insistencia. Si nos acercamos a Burela o Vicedo en Lugo se encuentran apartamentos de 60 metros cuadrados por 200 y 250 euros respectivamente. En A Coruña en Pontedeume o en Muros podremos veranear por 325 euros y si nos desplazamos a Asturias a Tapia de Casariego por 500 euros tendremos acceso a un apartamento de 55 metros cuadrados .

Ya en Andalucía podremos acceder a un apartamento de 80 metros cuadrados en Motril (Granada) por 350 euros o en Almería por 425 euros. En la Comunidad Valenciana en la Playa de El Saler en Valencia podemos conseguir un piso por 380 euros y en Moncofar (Castellón) un apartamento en primera línea por 400 euros.

Lo más económico en Burela y Vicedo (Lugo), El Saler (Valencia), Pontedeume (La Coruña), Motril (Granada), Playa de las Canteras y Puerto de la Cruz (Islas Canarias) en donde se pueden conseguir estancias entre 200 y 380 euros semanales

Otra opción muy asequible ya es desplazándonos a las Islas Canarias, tanto en Las Palmas de Gran Canaria en la Playa de Las Canteras como en Tenerife en El Puerto de la Cruz se pueden conseguir pequeños apartamentos por 275 euros semanales.

Fernando García-Marcos, director técnico de TecniTasa afirma que “se ha producido un cierto desplazamiento de la demanda. Un factor como que la zona haya estado más o menos afectada por el coronavirus o la necesidad de un mayor o menor desplazamiento son, este año, factores que se tienen en cuenta en la decisión de destino. El mercado del alquiler de vacaciones es mucho más sensible a factores coyunturales, puesto que, al contrario que en el mercado inmobiliario de compraventa de primera residencia, la decisión es a muy corto plazo”.

Como conclusión, la heterogeneidad de nuestras diferentes costas hace, como todos los años, que podamos optar por distintas posibilidades, pero la llegada del Covid-19 nos está cambiando nuestras habituales formas de comportamiento buscando ubicaciones con menor incidencia del virus, menor exposición en lugares públicos -con distanciamiento social- que nos está llevando a buscar estancias más largas en viviendas o apartamentos donde deberemos pagar más, pero que nos lo podremos permitir ya que gastaremos menos en ocio por anulación de festivales, campamentos de nuestros hijos o salidas nocturnas.

 

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