El presidente de Mapfre, Antonio Huertas, ha avisado este martes de que se avecina una crisis económica global «de magnitudes desconocidas», por lo que será necesario actuar con prudencia y «trabajar más» para afrontar las consecuencias de la pandemia del Covid-19.
En rueda de prensa remota para presentar los resultados provisionales del primer trimestre de 2020, Huertas ha precisado que «no hay que lanzar campanas al vuelo» ante la proximidad del fin de la crisis sanitaria.
Lo principal es «alcanzar cuanto antes el objetivo de víctimas cero y volver a la normalidad», ha añadido Huertas, que ha recordado que la entidad prepara ahora la vuelta de su plantilla a las oficinas, con el foco puesto en la seguridad y siempre según las recomendaciones de las autoridades.
En realidad «nunca nos hemos ido» puesto que «hemos seguido trabajando desde casa», ha dicho Huertas, que ha añadido que durante el estado de alarma han atendido de media «20.000 siniestros esenciales» por semana y tienen en espera otros 300.000 que no son tan urgentes.
Mapfre obtuvo un beneficio neto de 127 millones de euros en el primer trimestre de 2020, lo que supone un recorte interanual del 32 %, por menores ingresos, sumados al impacto de varios eventos climatológicos y del cambio de divisas, según las cuentas provisionales que tendrá que confirmar el consejo de administración el próximo 18 de mayo.
Preguntado por la razón de que hayan decidido mantener el reparto de dividendo complementario de 2019, previsto para el mes de junio, ha explicado que lo han hecho porque se aprobó en Junta pocos días antes de que se declarara el estado de alarma y ha recordado que han aplazado la decisión sobre los pagos con cargo a 2020 de acuerdo con las recomendaciones de las autoridades.
Sobre el impacto de las medidas para mitigar el impacto de la crisis decididas por el Gobierno, ha asegurado que son los responsables los que tienen la mejor información y ha animado a dialogar a todas las fuerzas sociales y empresariales para aportar valor a las decisiones que se van tomando.
Los planes de desescalada son distintos en cada país y lo importante es proteger la salud de los ciudadanos y activar de forma gradual pero continuada la actividad económica, que permita que se incorporen los trabajadores a las empresas y volver a la normalidad, ha insistido.


