La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha abierto este jueves la puerta a imponer un recargo a eléctricas y petroleras si se demuestra que están teniendo beneficios «no justificables». Como todo impuesto, tasas o recargo fiscal a un producto lo terminarán pagan los consumidores, porque toda empresa parte de un precio neto, el que le genera el margen de beneficio, al que suma los impuestos que son los que genera el beneficio al Estado.
«Habrá que ver para el año que viene», en los Presupuestos de 2023, «si tenemos que poner en marcha algún tipo de aportación adicional por parte de las grandes petroleras o las grandes empresas de electricidad si efectivamente están teniendo márgenes de beneficio que en este momento puedan ser no justificables», ha señalado la ministra en una entrevista en Telecinco.
Además de la posibilidad de imponer este recargo, que no ha detallado, Montero ha asegurado que el Gobierno mantendrá la bonificación al precio de los carburantes mientras los precios se mantengan elevados, una bonificación que no ha servido para nada, mientras se niega a acometer una reforma fiscal de los impuestos que acompañan a los carburantes cuyos precios récord han disparado la recaudación de Hacienda, porque tanto el IVA como el impuesto de hidrocarburos son un porcentaje sobre el precio del litro de gasolina o diésel, a mayor precio, mayores ingresos fiscales.
