El FMI ha instado a los países afectados por el coronavirus, entre los que más España, a tomar medidas fiscales urgentes para combatir su efecto en la economía. La ministra Montero, sin embargo, sólo plantea un retraso en los pagos de las sociedades a Hacienda, pero no de una rebaja de impuestos y parece que el Gobierno seguirá con su idea de aumentarlos.
La portavoz del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha avanzado este martes que el Ejecutivo baraja flexibilizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales de las empresas y adaptar la normativa laboral para evitar que la crisis del coronavirus afecte a la economía y el empleo.
Es decir, que la única medida fiscal urgente y profunda como pide el FMI, rl Gobierno de Sánchez la reduce al simple aplazamiento de los pagos a Hacienda, algo que ya contempla la ley para casos en que las empresas tengan dificultades.
En una entrevista en la Cadena Ser, Montero ha señalado que «la idea» que se va a trabajar en diversos foros es poner en marcha una serie de medidas económicas, entre las que figuran facilitar el cumplimiento de las obligaciones fiscales de las empresas que se hayan visto afectadas por la falta de actividad o el retraso en la llegada de componentes.
Montero no ha aclarado si este paquete de medidas incluye una moratoria en el pago de cuotas a la Seguridad Social, ya que esta cuestión se tiene que abordar con los agentes sociales, aunque ha admitido que «puede ser» esta posibilidad al igual que «otras similares».
También ha planteado adaptar la normativa laboral para que los eventuales «paréntesis de actividad» de las empresas no suponga «en ningún caso» pérdida de empleo ni de prestaciones.
Ha incidido en que el Gobierno actuará especialmente en sectores concretos especialmente afectados, como el turismo, con el objetivo de «reforzarlo y paliar» la falta de ingresos de esas empresas.
Junto con las medidas económicas para evitar la pérdida de empleo, la ministra ha señalado que se van a abordar medidas de conciliación para que las «familias que necesiten un apoyo» lo puedan tener, con el objetivo de que los trabajadores puedan atender a sus obligaciones familiares sin tener «obligatoriamente» que estar presentes en sus puestos de trabajo.
Con respecto a la fuerte caída de las bolsas experimentada este lunes, Montero se ha mostrado confiada en que la situación mejorará «a mayor velocidad» sin afectar a los mercados financieros.
Se ha mostrado a favor de la flexibilización de los objetivos de estabilidad si la intensidad de la epidemia y su duración lo aconsejan, siempre coordinado a nivel europeo.
