La agencia de evaluación crediticia Moody’s señaló este lunes que la crisis económica causada por el coronavirus en Turquía lastre el desarrollo del país, especialmente en los casos de bancos con acreedores en el sector de la pequeña y mediana empresa o en el turismo. BBVA cuenta en Turquía con el Garanti Bank, que supone un importante peso en su cuenta de resultados.
Moody’s vaticina que el PIB real de Turquía se reducirá un 5% en 2020 a causa de la pandemia, para crecer un 3,5% en 2021, una contracción económica que dificultará el pago de créditos y afectará a todo el sistema bancario.
La depreciación de la lira turca, que ha pasado a cambiarse de unos 6,5 unidades por euro a principios del año a los 7,5 actuales, agravará la presión sobre el capital bancario, mientras que las medidas de apoyo gubernamentales solo podrán aliviarla parcialmente, agrega la agencia.
Aunque los efectos se harán sentir a todos los niveles, los bancos que hayan concedido un importante volumen de créditos a pequeñas y medianas empresas o a negocios en el sector del turismo y del transporte serán especialmente afectados.
La proporción de créditos problemáticos, estimado en un 5 % en 2019, subirá considerablemente este año, y la aversión al riesgo de inversores internacionales dificultará a los bancos turcos el acceso al mercado financiero, estima Moody’s.
BBVA apuesta muy fuerte en Turquía con el Garanti Bank del que posee el 49,85% del capital.


