La vicepresidenta y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha asegurado que los dos partidos del Gobierno de coalición están negociando nuevas medidas para hacer frente al encarecimiento de los alimentos y de las hipotecas en el marco de la prórroga del decreto anticrisis que expira el 31 de diciembre. Eso si, de bajar los impuestos a los alimentos o activar de nuevo la desgravación fiscal en las hipotecas, nada de nada, solo medidas de intervención y que el coste económico lo asuman otros, como las empresas restringiendo sus beneficios o los bancos congelando las hipotecas desde que comenzó la subida del euríbor.
En el ámbito de las hipotecas, Unidas Podemos plantea la congelación de la cuota hipotecaria con carácter retroactivo desde que empezó a subir el euríbor en julio, ha dicho Díaz en una rueda de prensa tras reunirse con el sector de servicios de ayuda a domicilio.
«Si la cuota hipotecaria sube un 46 %, con los salarios de nuestro país es imposible afrontarlo», ha señalado la vicepresidenta, que ya expresó que las medidas de alivio hipotecarias aprobadas hace dos semanas por el Consejo de Ministros le parecen insuficientes. Y si es así, ¿Por qué el Gobierno no vuelve a aplicar una desgravación fiscal en la hipoteca de vivienda habitual?
Respecto a la subida récord que están experimentando los alimentos, ha afirmado que hay que actuar sobre las grandes distribuidoras y ha descartado medidas como «rebajar impuestos de manera genérica».
«Estamos viendo que hay una traslación directísima de beneficios empresariales a las grandes distribuidoras de la alimentación (…) Hay empresas que se están beneficiando y pedimos que se actúe sobre las mismas», ha destacado.
