El lehendakari, Iñigo Urkullu, incapaz de gestionar el derrumbe de la escombrera el pasado 6 de febrero de Zaldibar, sin que hasta la fecha hayan sido localizados los cuerpos de los dos trabajadores que quedaron sepultados bajo miles de toneladas de residuos, afirma ahora que su gobierno es capaz de hacer frente a la crisis del coronavirus.
Ha preferido no opinar sobre las decisiones del Gobierno español para frenar la pandemia de coronavirus «por respeto a la gravedad de la situación» y ha asegurado que el Ejecutivo vasco seguirá utilizando todas sus capacidades.
Tras conocer las medidas adoptadas en el decreto del estado de alarma, Urkullu ha señalado en las redes sociales que ni él ni su Gobierno harán, por el momento, «valoración alguna» de la comparecencia de Pedro Sánchez.
«Por respeto a la gravedad de la situación provocada por el coronavirus, por la afección directa a las personas, por la emergencia de salud que estamos viviendo, no valoraré las decisiones adoptadas hoy por el Gobierno español», afirma.
El lehendakari anuncia que el Ejecutivo vasco «seguirá utilizando todas sus capacidades para salir de esta crisis» y proteger a «personas, familias y empresas».
Destaca que «es en momentos difíciles como éste cuando se comprueban los fundamentos y las convicciones de cada persona».
«El Gobierno vasco seguirá trabajando para atajar una de las situaciones más comprometidas que a todos nos ha tocado vivir», añade el lehendakari, que subraya que su preocupación «está en los miles de ciudadanos, pequeños empresarios y propietarios de negocios que no saben cómo afrontar la situación».
Urkullu se muestra convencido de que «Euskadi saldrá adelante». «Sigo teniendo claro que seremos nosotros los que lo haremos posible», concluye. Qué se lo pregunten a los vecinos de Zaldibar y a sus dos ciudadanos desaparecidos hace dos meses si es capaz de gestionar una crisis de las características del coronavirus. Por lo visto hasta ahora, el derrumbe de un vertedero, parece que no.
