El Ministerio del Interior de Francia ha anunciado este domingo que el imán suizo de origen egipcio Hani Ramadan ha sido expulsado del país por suponer una amenaza para el orden público y defender la lapidación de las mujeres.
Ramadan, que fue detenido en Colmar, en el noreste del país, cuando se disponía a participar en una conferencia, ha sido escoltado por la Policía francesa hasta la frontera con Suiza, según ha publicado el diario francés ‘Le Monde‘, que indica que el religioso está a favor de la sharia (ley islámica) y defiende la violencia contra las mujeres.
Cierre de una mezquita por radicalización islamista
El Gobierno de Francia ha cerrado una mezquita en el sur de país por tratarse de un lugar que promovía «la discriminación, el odio y la animosidad» entre las personas y un espacio de congregación de seguidores del islamismo radical.
La mezquita, situada en Sète, localidad de unos 40.000 habitantes cercana a Montpellier, fue cerrada este miércoles por una orden gubernamental.
En su comunicado, el ministerio francés del Interior indicó que la mezquita atentaba contra «los valores de la República» francesa, porque tendía a «rechazar la autoridad del Estado, el laicismo y la democracia».
Según el Ejecutivo francés, algunos de los asistentes a la mezquita estaban vinculados con personas que abogaban por la yihad en Francia y pretendían ir a la zona de combate en Irak y Siria, donde el grupo yihadista Estado Islámico (EI) aún controla una importante extensión de territorio.
El cierre de mezquitas se inscribe dentro del estado de emergencia decretado tras los atentados de noviembre de 2015 en París, que prevé la clausura de lugares de culto que promuevan el odio, la violencia o la comisión de actos terroristas.


