Madrid, 25 abr.- «Quinua» es la forma mayoritaria y preferible en español para referirse a cierta planta propia del Perú y Bolivia y a su semilla comestible, frente a las formas «quinoa», «quínoa» y «kinua», también válidas, señala la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA.
En los medios de comunicación y en el uso comercial se ve este término frecuentemente escrito de diversas formas: «Perú apenas producía el 6 % de la quinoa que se vendía en el mundo», «Al igual que la quínoa, el amaranto fue seleccionado por la NASA para alimentar a los astronautas» o «Se han rescatado plantas de alto valor nutritivo como la kinua y el bledo».
El Diccionario académico recoge exclusivamente la forma «quinua», procedente del quechua «kinúwa» o «kínua», para aludir a una planta de la familia de las quenopodiáceas, cuyas hojas tiernas y semillas, muy abundantes y menudas, son comestibles.
La palabra llana «quinua», (pronunciada /kínua/), que no se tilda por terminar en vocal, es la más frecuente en las zonas donde crece esa planta, y así lo refleja el «Diccionario de americanismos» (ASALE) remitiendo a ella tanto desde las variantes llanas «quinoa» (pronunciada /kinóa/) y «kinua» (pronunciada /kínua/), como desde la esdrújula «quínoa» (pronunciada /kínoa/), todas con cierto uso en algunas regiones hispanohablantes y que no pueden considerarse incorrectas.
Asimismo, el diccionario de uso «General» de Vox coincide con estas preferencias.
En cualquiera de esas formas se trata de una palabra plenamente adaptada al español que no requiere el uso de cursiva ni de comillas.
De ese modo, los ejemplos anteriores, a pesar de no considerarse incorrectos, podrían haberse escrito de la siguiente manera: «Perú apenas producía el 6 % de la quinua que se vendía en el mundo», «Al igual que la quinua, el amaranto fue seleccionado por la NASA para alimentar a los astronautas» y «Se han rescatado plantas de alto valor nutritivo como la quinua y el bledo», unificándolos con la grafía mayoritaria.
La Fundéu BBVA (www.fundeu.es), que trabaja asesorada por la Real Academia Española y cuyo principal objetivo es el buen uso del español en los medios de comunicación, cuenta con la colaboración, además, del Instituto Cervantes, la Fundación San Millán, Accenture, Gómez-Acebo & Pombo, CELER Soluciones, Hermes Traducciones, Linguaserve y Abengoa. EFE


