La Generalitat de Cataluña desafía de nuevo al Tribual Supremo y ha acordado hoy que los bienes artísticos del Monasterio de Santa María de Sijena (Huesca) «no puedan salir» del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) y del Museo Diocesano de Lleida sin su propia autorización.
Las pinturas murales del Real Monasterio de Santa María de Sijena, del siglo XIII, rescatadas y restauradas por el historiador de arte Josep Gudiol tras un incendio provocado por los anarquistas en 1936, forman parte del patrimonio románico conservado en el MNAC y en el Museo Diocesano de Lleida.
El Gobierno aragonés reclama el retorno de las obras al Monasterio de Sijena, pero la Generalitat alega que una sentencia del Tribunal Constitucional de 2012 ya «señaló que la competencia relativa a la protección» de estos bienes corresponde a Cataluña.
La portavoz del Govern ha subrayado que la Generalitat cuenta con la «competencia exclusiva en la protección del patrimonio cultural catalán, que incluye la conservación, la reparación, el régimen de vigilancia y el control de los bienes».
El Ejecutivo catalán entiende que la competencia de la Generalitat sobre protección del patrimonio cultural «se debe extender sobre los bienes con valor cultural mientras estén ubicados en su territorio, aunque lo estén de forma provisional», por lo que ha decidido que las obras no puedan salir de los dos museos catalanes «sin la pertinente autorización del conseller de Cultura».
Por su parte, el Ayuntamiento de Villanueva de Sijena (Huesca) ha considerado la decisión de la Generalitat como un «desafío en toda regla» y ha incidido en que es contraria a lo acordado en mayo de 2015 por el Tribunal Supremo al declarar que la catalogación catalana de los 113 bienes de las parroquias aragonesas carece de eficacia jurídica y se limita a ser provisional hasta que su propietario las reclame.
El letrado de este municipio, Jorge Español, señala que el Tribunal de Conflictos Jurisdiccionales del Supremo dejó en manos del Juzgado de Instrucción 1 de Huesca la ejecución de la sentencia que ordena restituir a su emplazamiento original 97 piezas del tesoro histórico-artístico del cenobio.
El abogado, que ve en esta actuación una «acción desesperada» tras el traslado de la cuna de plata del monasterio a Aragón, destaca que el gobierno catalán está «obligado» a cumplir la referida sentencia ya que podría incurrir, en caso contrario, en presuntos delitos de usurpación de funciones y de desobediencia.
La Generalitat desafía al TS y se niega devolver los bienes de Sijena a Aragón
Noticias 01/02/2016
