El Gobierno ha aprobado este viernes la modificación del adelanto del pago del Impuesto de Sociedades para cumplir con el objetivo de déficit público del 4,6% del PIB para este año.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que además el Ejecutivo negocia con los grupos parlamentarios una proposición de Ley para reformar la Ley de Estabilidad presupuestaria, con el fin de poder trasladar los nuevos objetivos de déficit marcados por Bruselas a las Comunidades Autónomas.
«Se trata de que puedan mantener su nivel de servicios públicos», ha dicho, tras señalar que el Ejecutivo está gobernando en funciones y son «momentos difíciles».
Sáenz de Santamaría ha añadido que la tramitación de la proposición no de Ley se produciría en las Cortes ya que el Gobierno en funciones no tiene capacidad para presentarla, por lo que es necesario el apoyo de los grupos parlamentarios.
En cuanto a la reforma del Impuesto de Sociedades, la vicepresidenta ha reiterado que no se trata de una subida de impuestos sino «un cambio de metodología del pago fraccionado».
También ha señalado que entre las medidas económicas que se han aprobado está la distribución del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) relativo al cuarto trimestre para mejorar los tiempos de cobro de los proveedores.
Ha indicado que el conjunto de medidas que hoy aprueba el Consejo de Ministros y que se están dialogando con los partidos políticos trata de evitar «daños a los españoles, que las administraciones tengan nuevos objetivos de déficit y para favorecer el pago en plazo a los proveedores«. «Hay que seguir gobernando en la medida en que nos permiten las leyes o incluso cambiarlas si es posible», ha afirmado.
Una reforma que afecta a las empresas con 10 millones de facturación
La reforma consiste en un incremento con carácter permanente de los pagos fraccionados que las empresas adelantan a cuenta del impuesto en abril, octubre y diciembre del periodo impositivo en curso.
En julio del año siguiente, se liquidan las diferencias con la presentación de la declaración de Sociedades. A partir del mes que viene, todas las empresas que facturen más de 10 millones de euros tendrán que adelantar un 23% de su resultado contable, en tanto que las entidades de crédito y las empresas petroleras deberán abonar un 25%.
Bancos y petroleras son las únicas empresas que siguen pagando un tipo general del 30% en el Impuesto de Sociedades, ya que al resto se les bajó al 25% en la reforma fiscal aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2014.
