El Gobierno de Puigdemont y Junqueras, orgulloso de parar la economía catalana

Noticias 03/10/2017

La Generalitat se autofelicta del éxito de la jornada de huelga en Cataluña, que siguiendo las directrices de la ANC, Òmnium Cultural y la CUP, ha logrado parar la economía catalana, con todas las consecuencias que acarreará a todos sus ciudadanos y a sus empresas. Los inversores nacionales e internacionales miran con pavor lo que está sucediendo en ese territorio español.La consellera de Trabajo de la Generalitat, Dolors Bassa, ha asegurado hoy que el paro general impulsado en Cataluña por los sindicatos mayoritarios catalanes, que no nacionlaes, y por las entidades soberanistas, como las subvencionadas ANC y Onmiun Cultural, que coincide con una huelga general convocada por la anarquista CGT y otros tres sindicatos, ha tenido un seguimiento «masivo».

Aunque la Generalitat, presidida por Carles Puigdemont mano a mano con Oriol Junqueras, no ha facilitado una cifra general del seguimiento, la consellera ha comentado que en el sector sanitario está siendo de un 75%, «masivo» en el sector educativo y «muy mayoritario» en la administración pública, donde «casi el 100 %» de los empleados de servicios centrales de los departamentos de la Generalitat han secundado este paro contra la actuación policial del domingo que siguiendo las órdenes de jueces y fiscales, a diferencia de los Mossos, evitaron la chapuza del referéndum ilegal convocado por Puigdemont y sus secuaces.

La Generalitat se ha adherido a este «paro de país» y ha permitido a los funcionarios de los diferentes departamentos de la Generalitat que lo pudieran secundar sin sufrir por ello descuentos salariales. Lo que desconocían los funcionarios catalanes, de nuevo engalados por la Generalitat, es que la Hacienda autonómica está intervenida por el Gobierno y éste se ha anunciado que descontará el día de sueldo.

En cuanto a la industria, Bassa ha admitido que el seguimiento ha sido menor, aunque no lo ha cuantificado, por la dificultad de la gran industria de parar su actividad con tan poco tiempo de antelación, ha argumentado.

En cambio, Bassa ha dicho que la industria pequeña sí que ha parado hoy, y que la demanda eléctrica ha sido esta mañana un 11,5 % inferior a la de un día ordinario.

Bassa ha recordado que en el sector del transporte público también ha habido un seguimiento «masivo» en general: un 79 % en Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC), 60 % en metro de Barcelona, un 70 % en autobuses de Barcelona y un 7,5 % en Renfe.

En el sector de la Enseñanza, la consellera ha explicado que no ha habido «actividad normal» en ningún centro educativo, y ha recordado que todas las universidades públicas catalanas se han adherido al paro.

El pequeño comercio y pymes, semilledero de independentistas

El pequeño comercio, que no ve más allá que el negocio del barrio. ha secundado masivamente el paro, según la Generalitat, mientras que en los centros comerciales se ha dado flexibilidad a sus empleados para acudir a las protestas, aunque han sufrido los escraches de los huelgistas.

La consellera ha justificado el paro general de hoy, avalado por la llamada Mesa por la Democracia para protestar «contra la reacción violenta» el 1 de octubre «del aparato represor del Estado», aunque la Policía y Guardia Civil sólo cumplió con su deber de impedir un acto ilegal declarado asi por el propio Constitucional

Bassa ha asegurado que hoy se ha combinado una huelga general solicitada por CGT, Intersindical CSC, COS e Intersindical Alternativa de Catalunya (IAC) con el paro general avalado por la Mesa por la Democràcia.

En cuanto a la justicia, Bassa también ha considerado «mayoritario» el seguimiento, y ha dicho que un 79 % del personal de la Ciutat de la Justicia lo ha secundado, un 68 % en el caso de la administración de justicia que depende del Estado, y que en la Audiencia de Barcelona y el TSJC ha sido del 63%.

Esta actitud desafiante de los más radicales independentistas, alentados y apoyados por el Gobierno de Puigdemont, que expresan día tras día su odio a todo lo español, está provocando que el boicot a los productos catalanes se extienda como pólvora por la red y Cataluña vende al resto de España el 80% de los productos que fabrica. Sólo el 20% se dedican a la exportación, principalemente a Europa donde también perderían la posible de la libre circulación de mercancias, sin aranceles ni fronteras.

 

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