Bruselas, 3 may.- El director para Europa de Greenpeace, Jorgo Riss, aseguró hoy que «no sorprende» el rechazo manifestado por Francia al futuro acuerdo de libre comercio e inversiones entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP), dado que la Comisión Europea (CE) «no sigue el mandato» de negociación de los Veintiocho.
«La preocupación del presidente (francés, François) Hollande no sorprende, dado que la Comisión claramente no está siguiendo el mandato que le dieron los países de la UE para proteger el medioambiente y los estándares sanitarios europeos», indicó Riss en un comunicado.
Afirmó además que el Gobierno francés «tiene también razón en estar preocupado sobre los efectos del TTIP en los esfuerzos por hacer frente al cambio climático», ya que a su juicio no tendría en cuenta el acuerdo sobre el clima logrado a nivel internacional en diciembre en París.
«Los comentarios de políticos en Alemania y otros lugares muestran que incluso aquellos que estaban ampliamente a favor del acuerdo se lo están pensando mejor ahora que las evidencias han sido reveladas», dijo Riss.
Greenpeace publicó este lunes documentos secretos filtrados de las negociaciones que incluyen trece capítulos con las posturas de la UE y de EEUU, éstas puestas a la luz por primera vez.
Esos capítulos cubren asuntos como telecomunicaciones, cooperación reguladora, pesticidas, alimentos, agricultura u obstáculos al comercio.
Hollande recalcó hoy que «no aceptaremos nunca que se cuestionen nuestros principios esenciales», por lo que «en este momento Francia dice no» al acuerdo, según los términos en que se encuentra en esta fase de la negociación que ha revelado Greenpeace.
Por su parte, la directora general de la Asociación Europea de Consumidores (BEUC), Monique Goyens, indicó en el blog de la organización que esta filtración es «enorme porque ahora sabemos lo que quiere EEUU».
«Lo que ha revelado Greenpeace confirma muchas de nuestras preocupaciones y la validez de nuestras recomendaciones», dijo.
Agregó que Washington «está pidiendo una carretera asfaltada para poner una presión fuerte sobre los estándares de la UE y los valores tras ellos». EFE
