La Agencia Tributaria ha asegurado que las grandes empresas solo han pagado en 2014 un tipo efectivo del 6,9% en el Impuesto de Sociedades, mientras que los asesores fiscales elevan este pago al 26,4%, casi cuatro veces más.
La notable diferencia es el método de cálculo para llegar a estas cifras. La Agencia Tributaria recoge todos los beneficios obtenidos por las empresas, independientemente del lugar donde se han obtenido, y realiza la ratio respecto a los impuestos realizados en España, mientras que los asesores fiscales han cotejado solo los beneficios de las empresas producidos en España, ya que el resto tributa en los países de origen. De esta forma, la Agencia Tributaria crea la sensación de que las grandes empresas apenas pagan impuestos, pero la realidad es contundente.
El presidente de la asociación de Asesores Fiscales, José Ignacio Alemany, ha respaldado sus cifras con un estudio realizado sobre los tipos efectivos del impuesto sobre sociedades en España. A su entender, la metodología utilizada por la Agencia Tributaria distorsiona los resultados del tipo efectivo.
«La Administración dice que las grandes empresas tributan a un tipo muy reducido», ha considerado, pero «nosotros creemos y hemos demostrado que eso no es cierto».
Según los cálculos de la Aedaf, en 2014, las empresas españolas pagaron un tipo efectivo del impuesto de sociedades del 26,8%, muy cerca del tipo nominal del 30% en ese año, un porcentaje que fue ligeramente más alto para las empresas individuales (27%) que para los grupos consolidados (26,4%).
La divergencia entre estos datos y los de la Agencia Tributaria -tipo efectivo del 10,3%, un 13,9% para empresas individuales y del 6,9% para los grupos- se basa, según la Aedaf, en la metodología.
En primer lugar, los asesores fiscales critican que el cálculo de la Agencia, basado en el resultado contable, tiene en consideración todas las ganancias de la empresa, incluidas las procedentes del extranjero, pero solo la tributación en España.
«En un país como el nuestro», ha apuntado Alemany, las grandes empresas «obtienen beneficios en el exterior y pagan impuestos en el exterior» que no se suman a los que pagan en España a la hora de determinar el tipo efectivo del impuesto de sociedades.
A esto se añade que durante la crisis muchas empresas han tenido pérdidas, lo que se traduce en bases imponibles negativas que reducen la base imponible sometida a tributación, pero que la Aeat no lo tiene en cuenta al utilizar el resultado contable.
La Aedaf cuestiona incluso el cálculo del tipo efectivo sobre la base imponible -que ha sido utilizado por la CEOE para defender el pago de impuestos- porque resta de la cuota líquida las deducciones por doble imposición y «no tiene sentido que descontemos los impuestos que ya hemos pagado» en otros países, según la directora del gabinete de estudios, Helena Pujalte.
Por otra parte, Alemany cree que «ha habido precipitación» en los cambios introducidos en el impuesto de sociedades a finales del pasado año y en el establecimiento del mecanismo para contabilizarlos, que se ha dado a conocer cuando muchas empresas ya habían elaborado sus cuentas anuales.
Además, ha confiado en que el Ministerio de Hacienda modifique «a corto plazo» el mecanismo de declaración de bienes en el exterior (el denominado modelo 720), cuyo régimen sancionador por presentar fuera de plazo ha sido cuestionado por Bruselas.
La Agencia Tributaria cae en la trampa de la izquierda del tipo efectivo de Sociedades
Noticias 08/03/2017
