El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha alertado del peligro del «populismo» y ha dicho que «una cosa es el discurso y otra la realidad», como se ve en Grecia donde el Gobierno «ha hecho importantes recortes, ha subido el IVA y los impuestos a las empresas y ha reducido las pensiones».
Tras intervenir en el VI Foro Empresarial España-EEUU, De Guindos se ha mostrado confiado en que los ciudadanos, «que son inteligentes», van a percibir esta realidad. El ministro ha señalado que en España no hay populismo de derechas, si bien ha reconocido que este y el de izquierdas «se dan la mano» y no son tan diferentes en sus propuestas.
En su intervención en el foro, De Guindos ha recalcado que el populismo es el principal enemigo del tratado de libre comercio e inversiones (TTIP) que negocian actualmente la Unión Europea y Estados Unidos.
El ministro ha defendido el citado tratado como algo «vital«, especialmente para las pymes españolas, que favorecerá la igualdad para entrar en el mercado estadounidense y eliminará las barreras arancelarias y no arancelarias.
A su juicio, el TTIP será respetuoso con el medio ambiente y con los derechos de los consumidores y de los trabajadores. De Guindos ha incidido en que el tratado permitirá crear 330.000 puestos de trabajo en cinco años e impulsará un 0,7% anual el crecimiento.
El ministro también ha destacado la «velocidad de crucero» de la economía española, que «todavía» no se ha visto afectada por la incertidumbre política e internacional. Además, ha subrayado algunos datos importantes como el hecho de que por cuarto año consecutivo haya superávit por cuenta corriente, así como la solvencia del sector bancario.
En cuanto a la situación de la economía mundial, ha admitido que la OCDE muestra las incertidumbres existentes con unas previsiones de crecimiento que «no es en absoluto brillante, incluso es mediocre».
A este respecto, ha señalado que la percepción de los ciudadanos es que la crisis continúa. De Guindos ha asegurado que hay elementos perjudiciales como la desaceleración de China y de los países emergentes, la política monetaria que ha podido llegar al límite o la volatilidad de los mercados.
Asimismo, ha hecho hincapié en el endeudamiento privado y público «muy elevado», con un estancamiento secular de la productividad y una inflación reducida. Sobre Europa, ha advertido de riesgos como el «Brexit», las tensiones migratorias y la situación en Grecia, aunque ha reiterado que el más importante es el populismo.
