Pablo Iglesias se ha comprometido a consensuar una reforma de la Constitución en el Congreso de los Diputados, al tiempo que apelará al artículo 167.3 de la Constitución para que sea refrendada en un referéndum.
Con esta maniobra, habría que disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones. La nueva composición del Congreso y del Senado tendría que refrendar después la reforma de la Constitución con el apoyo de al menos tres quintas partes. Sería la primera vez que se convocara un referéndum para modificar la Constitución, ya que la convocatoria del referéndum debe ser pedida por al menos el 10% de la Cámara Baja, es decir, 35 diputados.
Iglesias ha aludido así implícitamente en Radiocable al artículo 167.3 de la Constitución, que establece que la reforma constitucional sea sometida a referéndum, siempre y cuando lo pidan en tiempo y forma «una décima parte de los miembros de Congreso«.
Los pasos para reformar la Carta Magna
1.- Aprobación de la reforma por mayoría de tres quintos del Congreso y del Senado.
2.- En el caso de desacuerdo entre las Cámaras, creación de una Comisión de composición paritaria de diputados y de senadores.
3.- Establecimiento de un procedimiento especial para solucionar un nuevo desacuerdo entre las Cámaras sobre el texto elaborado por la Comisión paritaria.
4.- Ratificación de la reforma por referéndum, sólo en el caso de que sea solicitado por una décima parte de los miembros de cualquiera de las Cámaras.
Iglesias ha cuestionado que se prefiera la «pompa» y el «protocolo vacío» a debatir sobre los cambios que precisa la Constitución, como blindar derechos sociales, luchar contra corrupción; asegurar el carácter plurinacional del país, dando a los independentistas la posibilidad de separarse del resto de España; cambiar el sistema electoral; y garantizar la independencia de la justicia.
Iglesias quiere dar encaje a Cataluña, sirviendo a los independentistas
«Esos cinco cambios están en el espíritu constituyente«, ha asegurado Iglesias, pese a que la Constitución deja clara la indivisibilidad de España. A su juicio, esta reforma estaría reclamada por una mayoría.
También ha señalado que habría que procurar dar a Cataluña un encaje constitucional «más amable» y ha advertido de que una reforma de la Carta Maga que «no guste a los destinatarios es hacer el ridículo».
Preguntado por la nueva fórmula de votación que estudia Podemos para la Asamblea Ciudadana de febrero, ha señalado que el utilizado en la primera asamblea carece ahora de sentido al ser «demasiado» mayoritario y excluir a las minorías, y ha subrayado que los equipos deben estar vinculados a los proyectos, «no a las caras».
«Lo más sensato es que cuando tengamos que votar sea a personas asociadas a proyectos», ha recalcado. Sobre la bajada del IVA de las revistas, periódicos y libros digitales del 21 al 4 por ciento, ha reconocido que «a priori no suena mal», pero ha matizado que se fía «muy poco» del Gobierno.


