El imán Abdelbaki Es Satty, que había sido encarcelado años atrás, habría muerto en la explosión en Alcanar, y habría tenido relación con los atentados de Madrid en 2004.
Los Mossos d’Esquadra han registrado el domicilio del imán de Ripoll (Girona), en el marco de su investigación sobre los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona), el pasado jueves, para hallar pistas sobre los ataques y determinar si tiene alguna vinculación con la célula terrorista.
Abdelbaki Es Satty, que todavía no ha podido ser localizado, por lo que se investiga también si es el segundo fallecido hallado entre los escombros de la casa de Alcanar (Tarragona) que estalló el miércoles por la noche, cuando la célula preparaba explosivos para un atentado con furgonetas-bomba.
Es Satty, de unos 40 años, había salido de la cárcel en 2012 por un asunto relacionado con extranjería, y tenía lazos con algunos de los implicados en los atentados de Madrid de 2004. Los Mossos han registrado su vivienda en Ripoll en busca de ADN y de otras pruebas.
En los incidentes registrados en la municipalidad catalana de Alcanar, a unos 180 kilómetros de Barcelona, una persona perdió la vida y siete resultaron heridas, entre ellos seis agentes. Se registraron dos explosiones, la primera de ellas el miércoles en la noche, que se atribuyó inicialmente a una acumulación de gas en la residencia. La segunda ocurrió en ese mismo lugar al día siguiente.
Posteriormente, en medio de las labores de limpieza de los escombros, la Policía catalana encontró muestras de un tipo de explosivo conocido como la ‘madre de Satán’, habitual en otros atentados del Estado Islámico en Europa.
