La incertidumbre política no solo ha paralizado inversiones sino que ha provocado la salida de 7.600 millones de euros durante el mes de febrero, casi once veces más de los 700 millones que salieron en el mismo mes de 2015.
Según la balanza de pagos publicada este viernes por el Banco de España, 7.600 millones salieron del país, en plena caída de los mercados bursátiles y del petróleo.
La diferencia entre el dinero invertido por los españoles en el extranjero y el montante que viene de fuera arroja una notable diferencia, debida principalmente a la salida de 21.400 millones de euros de las inversiones en cartera y otros 2.600 millones por inversiones directas.
En préstamos, repos y depósitos, España recibió 15.900 millones de euros y mientras que en derivados financieros se alcanzaron otros 500 millones. De esta forma, la posición neta deudora de España alcanza los 13.000 millones de euros.


