El independentista líder de UGT ‘se olvida’ de la corrupción y los despidos

Noticias 13/03/2016

El nuevo secretario general de UGT, el independentista Josep María Álvarez, quiere imponer ahora la ley del silencio en el sindicato. No se hablará de los escándalos de corrupción en los que se han visto afectados varios sindicalistas históricos, así como de otras cuestiones, como el ERTE que aplicó el propio sindicato a sus trabajadores en Cataluña, cuando Álvarez lideraba la organización.

Así, afirma que el sindicato será noticia por las propuestas y no por las cuestiones internas. En declaraciones a RNE, Álvarez ha dicho que el haber resultado elegido por un estrecho margen de 17 votos respecto al otro candidato, Miguel Ángel Cilleros, no supone que el sindicato vaya a estar dividido a partir de ahora.

Según ha dicho, la tradición en UGT es que cuando un candidato gana, toda la organización se pone a trabajar en la misma dirección, al tiempo que ha explicado que la relación con el anterior secretario general, Cándido Méndez, ha sido muy positiva, por lo que no habrá ningún problema en el traspaso de poderes.

Álvarez, que se reunirá esta tarde con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha dicho que espera también poder ver al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, para hablarle de las personas que «lo están pasando mal».

«La UGT va a tener una voz clara y va a poner voz a los problemas de las personas que no están en el centro de las políticas de nuestro país«, ha dicho Álvarez, que se ha referido a las personas que son desalojadas de sus casas, a los que trabajan por salarios de 400 euros o a los que encadenan contratos temporales.

«Hay mucha gente que trabaja para ser pobre y que necesitarán protección social«, una cuestión que será prioritaria en su relación con el próximo gobierno y en la que espera que pueda ir avanzando el Congreso.

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