¿Invertir en Cataluña? Sí, pero con cláusula antiindependencia

Noticias 24/07/2017

Los inversores vuelven a España e incluso están tanteando compras de calado, como intenta la italiana Atlantia con la opa sobre Abertis. No obstante, los inversores en Cataluña están exigiendo cláusulas antiindependencia, un seguro en caso de que la Generalitat prosiga con sus planes y lo consiga.

Cataluña, junto con Madrid, son las dos Comunidades Autónomas que más dinero reciben de los inversores extranjeros. En inversión productiva extranjera en España se situó, según los registros oficiales, en los 23.476 millones de euros brutos en el 2016, un descenso del 1,2% respecto a 2015. Madrid, con 10.970 millones se llevó casi la mitad del total, un 46,7%, y un crecimiento del 6,3%. Cataluña, por su parte, captó en este tipo de inversión 4.857 millones, una caída del 1,3%.

Pero parte de los inversores que han apostado por Cataluña muestran sus recelos sobre la independencia, y exigen en los contratos cláusulas para evitar la temida inseguridad jurídica.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha cambiado recientemente el paso, colocando a radicales al frente de tres Consejerías clave, como la de Interior, Empresa y Educación, al tiempo que el director de los Mossos de Esquadra es un hombre que muestra su odio contra los españoles. El Gobierno de Mariano Rajoy, por su parte, está realizando pasos para controlar las arcas catalanas. El pasado viernes exigió a la Generalitat dar cuenta semanalmente de todos los gastos que se realizan. Si la Generalitat se niega o destina dinero para el referéndum ilegal, el Gobierno cortará la única fuente de ingresos: el fondo de rescate autonómico.

“La actividad en Cataluña sigue disparada; pero comenzamos a ver que los compradores solicitan cláusulas que exigen la mudanza del domicilio social e incluso más allá, como la petición de planes de contingencia específicos, si llega a producirse la independencia”, ha asegurado un bufete de abogados con presencia en Cataluña a Cinco Días.

Dos de los grandes despachos de Cataluña asegura que sí se está pidiendo el blindaje para evitar males mayores en caso de una hipotética independencia. Estas nuevas cláusulas se están incluyendo desde este 2017, cuando la Generalitat ha endurecido el discurso. Algunos compradores exigen el reembolso de la inversión en caso de que se materialice la independencia, aunque sería complicado llevar a este término.

Mientras, algunas empresas han optado ya por trasladarse a Madrid, iniciando un éxodo empresarial a la tierra con los impuestos más bajos de España. De hecho, los inversores extranjeros están al tanto de las idas políticas de Cataluña, por lo que el tema es de interés de cara a las consecuencias de una eventual independencia, que dejaría a Cataluña fuera de la UE, como va a hacer Reino Unido.

Según los datos de Axesor, en el primer cuatrimestre salieron 292 empresas de Cataluña, mientras que se asentan otras 230. En total, un saldo negativo de 69, algunas de ellas con peso en la economía regional. Madrid, por su parte, es el oasis ansiado, primero por la estabilidad política, pese al roce entre Cifuentes y Ciudadanos, pero también por los bajos impuestos. En total, Madrid tiene un saldo positivo en ese período de 65, y registró la llegada de 424 entidades.

 

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