Los errores de la Administración a la hora de recaudar impuestos pone en alerta a los contribuyentes. La mayoría de éstos no reclama por desconocimiento, pero hay probabilidad de éxito de ganar a Hacienda.
Tumbar a Hacienda no es nada fácil. Detectar el error y el papeleo de la reclamación es la principal causa por la que los contribuyentes bajan los brazos, incluso a sabiendas de tener razón. Las administraciones ponen todo tipo de trabas para enmendar los errores, pero aquellos que reclaman en los tribunales económicos tienen menos de un 50% de opciones de ganar en las quejas del IRPF, pero hay más probabilidad en Sucesiones, casi un 50%, según desvela la memoria de los Tribunales Económicos Administrativos.

Según la última memoria, correspondiente al 2015, hubo un total de 195.749 reclamaciones resueltas, con 82.194 favorables al contribuyente, el 41% del total, mientras que el 47% fueron desestimadas. El resto, unas 21.260 reclamaciones, se han categorizado como «otros». El IRPF copa el 27,73% sobre el total, seguido por aquellos que impugnan actos relativos a los Actos del Procedimiento Recaudatorio (19,14%), al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (18,22%), y al Impuesto sobre el Valor Añadido (11,47%). Esto significa que un 76,56% de las reclamaciones interpuestas se refieren a tan solo esos cuatro conceptos, mientras que el 23,44% se distribuyen entre el resto de las materias sobre las que son competentes los Tribunales EconómicoAdministrativos.
En el impuesto de Sucesiones, las reclamaciones alcanzan las 11.036, el 5% del total, pero su probabilidad de éxito supera el 50%. En concreto, fueron estimadas un total de 6.621 reclamaciones, mientras que fueron rechazadas un total de 3.582. Sucesiones y Donaciones es uno de los impuestos más injustos que existen, debido a que los bienes que se transmiten ya han pagado los correspondientes ahorros, motivo por el que está siendo eliminado en numerosos países de la OCDE.
En las últimas semanas se han convocado manifestaciones en Asturias y Andalucía para exigir a los partidos la eliminación de este injusto impuesto, que grava incluso cuando el propietario ya ha fallecido. Este impuesto es competencia de las Comunidades Autónomas y muestra una gran desigualdad según el territorio en el que resida el beneficiario. Por una misma herencia se puede llegar a pagar hasta casi 200 veces más, como es en el caso de Asturias y Andalucía frente a Canarias.
En la memoria de los Tribunales Económicos también se pone de manifiesto la falta de personal en las Administraciones. Y es que, por ejemplo, en Valencia un solo ponente ha tenido que hacer frente de media a unos 1.200 casos al año, por lo que ha tenido que ir a un ritmo acelerado para poder abarcarlos o bien usar una «plantilla», como denuncia Gestha.
IRPF, IVA, Transmisiones y Sucesiones, las principales quejas de los contribuyentes
Noticias 10/03/2017