Cerca de 60.000 demandantes de asilo se han dirigido a Israel, la gran mayoría proviene del cuerno de África, que se enfrentan a la muerte en caso de regresar a su país de origen, o bien tendrán que esperar en los campos de detención ubicados cerca de la frontera con Egipto.
Israel impide a estos demandantes poder acceder a un empleo o bien viajar a determinadas ciudades. En caso de no obtener el derecho, tendrán que ser expulsados del territorio.
Las cifras apuntan que hay cerca de 70.000 refugiados africanos en Israel, etiquetados como infiltrados según una ley fechada en 1954. Todos ellos son detenidos de forma legal y enviados a su correspondiente destino. En los centros de internamiento pueden pasar hasta tres meses, para después ser trasladados a los campos en la frontera con Egipto, que llegar a albergar a 16.000 refugiados.
Cómo hacen los refugiados para adentrarse en Europa
Tras pasar el período máximo de tiempo estipulado, son trasladados a la costa donde se les envía en zodiacs acondicionadas hacia Europa. El destino es llegar a puntos bajo el control de la ONG Red Ice Live, repartida en toda la costa del Mediterráneo. Una vez allí, les guían para tratar de entrar y desestabilizar a países europeos. Entre otros, Italia y EE UU coordinarían estas acciones, bajo la complacencia de Israel. Israel tiene en pie hasta cuatro campamentos con 16.000 reclusos, la mayoría de Eritrea y Sudán.
El Parlamento israelí ha aprobado una ley de “Prevención de la Infiltración” que sanciona la detención de todos los que entran ilegalmente en Israel, incluidos menores de edad, por un mínimo de tres años.


