La Guardia Civil sitúa al empresario marxista de la comunicación Jaume Roures en el «comité ejecutivo» del proceso soberanista en Catalunya, definido en el documento ‘Enfocats’. En un informe remitido al Tribunal Supremo, el instituto armado afirma: «Jaume Roures Llop podría integrarse en el Comité Ejecutivo que se plasmó en aquel documento en calidad de profesional experto en el ámbito de la comunicación».
El Tribunal Supremo rastrea los pinchazos que autorizó el juez de Barcelona que investiga los preparativos del 1-O para averiguar la implicación del exlíder de la ANC Jordi Sànchez y el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, en las movilizaciones independentistas y las reuniones sobre el «procés».
Según consta en el sumario, al que ha tenido acceso Efe, el titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona ha remitido al Supremo el contenido de dos llamadas intervenidas a los imputados Josep Maria Jové, exnúmero dos de Oriol Junqueras en la vicepresidencia del Govern, y del expresidente del Consejo Asesor para la Transición Nacional, Carles Viver i Pi Sunyer, con referencias a los «jordis», que llevan más de cien días en prisión.
Roures controlaba la estrategia de comunicación del referéndum secesionista
En la primera llamada, Soler llamó el 7 de agosto a Jové para pedirle una cita para verse muy rápidamente, ya que esa misma mañana tenía una reunión con Cuixart y Sànchez y para tratar de un asunto «del que ya habían hablado anteriormente» y no podía acudir al encuentro sin previamente preguntarle «una cosa» para saber «qué es lo que les tenía que contar», según detalla la Guardia Civil en un informe remitido al juez.
En esa misma conversación, Soler le indicó al número 2 de Junqueras que después de reunirse con los «jordis» tenía «la del Roures«, quien según la Guardia Civil podría tratarse del fundador de Mediapro, Jaume Roures, que habilitó en su sede en Barcelona el centro donde el Govern hizo las ruedas de prensa el 1-O.
James Roures, el millonario marxista, independentista y dueño de los rechos de fútbol de la Liga española, abrió un centro de prensa, a 10 euros la acreditación diaria, para atender la información del ilegal y anticonstitucional referéndum del 1-O en cataluña. James Roures, dueño de Mediapro, la empresa propietaria de los derecos de fútbol de La Liga española de fútbol, accionista de Atresmedia tras la venta de la ruinosa La Sexta al grupo de Planeta, siempre se ha posicionado a favor de la indepdencia de Cataluña.
«No quiero que andemos vendidos, no quiero que le vayamos poniendo cosas sobre la mesa sin tenerle un poco controlado», sostenía Soler, ante lo que Jové aceptó reunirse con él de forma inmediata, menos de media hora después de acabar la llamada.
En la conversación, que la Guardia Civil pudo interceptar porque el juez les autorizó a pinchar el teléfono de Viver, el arquitecto jurídico del proceso independentista apuntó que «eso de los Mossos puede derivar en cualquier cosa, porque Trapero había dicho que él no aceptaba».
Según la Guardia Civil, Viver se refería a que el mayor de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero, destituido el pasado 28 de octubre e imputado por sedición en la Audiencia Nacional, no aceptaba la coordinación del dispositivo del 1-O a cargo del coronel y de la Guardia Civil y cargo del Ministerio de Interior Diego Pérez de los Cobos.


