Javier Fernández ha asegurado que su partido tiene que decidir entre «abstención o elecciones», si bien ha reconocido que esto supone moverse «en el terreno del mal menor» porque «ninguna de las dos soluciones es buena» para los socialistas.
Fernández ha dirigido este mensaje en su intervención en el Senado durante la reunión con los diputados y senadores socialistas en vísperas del decisivo Comité Federal en el que se tiene que acordar si facilitar la investidura de Mariano Rajoy o abocar al país a nuevos comicios.
«Lo que hay es una elección entre abstención o elecciones. Es lo que hay. Y sobre eso tenemos que decidir, porque si no lo hacemos, estaremos faltando el respeto a la gente y, por tanto, a la verdad», ha admitido.
Fernández ha hablado también de la abstención después de que el PSOE andaluz defendiera ayer, lunes, abiertamente esta opción para desbloquear la formación de gobierno.
El presidente asturiano ha subrayado que el PP tiene «un proyecto profundamente reaccionario en lo económico, en lo social y en lo fiscal», pero que es la fuerza más votada «por la división de la izquierda y el miedo a la radicalización de esa izquierda», en alusión a Podemos.
El presidente de la gestora ha abogado por llevar a su partido a un «congreso de reconstrucción», en el que los socialistas deberán «reconstruir discurso, proyecto, ideas y liderazgos». «El edificio político del PSOE está muy dañado, pero conservamos el solar», ha dicho.
En su intervención en abierto ante el plenario del grupo parlamentario socialista, que se ha celebrado en el Senado, Fernández ha comparado el «vertiginoso» momento por el que atraviesa en la actualidad el PSOE con el que vivió después de la Guerra Civil.
