
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado ante la Inspección de Trabajo, las “pésimas condiciones” que soportan los guardias civiles que vigilan la vivienda del expresidente del Congreso José Bono en Olías del Rey (Toledo). El texto, presentado por el sindicato en la segunda semana de agosto, recoge que la garita donde prestan servicio los agentes de la Benemérita no dispone en la actualidad de aparato acondicionado y se alcanzan hasta los 36 grados, cuando la Ley de Riesgos Laborales establece máximas de 27. Además esta asociación denuncia que la garita se ha dejado de limpiar porque la Junta de Castilla-La Mancha ya no paga a la señora de la limpieza, que se ha retirado igualmente la línea telefónica, por lo que no pueden avisar en caso de incidencia, así como una nevera que los agentes tenían para guardar agua o otros refrescos durante su servicio.
Lo que llama la atención es que todo apunta a que Bono ha eliminado todos aquellos servicios que tiene que pagar de su bolsillo, como puede ser el aire acondicionado, la señora de la limpieza, la nevera, el teléfono…para seguir disfrutando gratis de los privilegios a los que tiene acceso por ser expresidente del Congreso.
José Antonio Agudo,portavoz en Castilla- La Mancha de la AUGC, indica que esta situación le fue comunicada a José Bono el pasado 5 de julio por parte del capitán jefe de la compañía de la plana mayor para que tuviera conocimiento del calvario que sufren los agentes “y procediese, de estimarlo oportuno, a la instalación de un aparato de aire acondicionado, una circunstancia de la que se dio cuenta, igualmente, a la jefatura de zona”.
Recalca que ya ha pasado mes y medio desde que al socialista se le advirtiera de manera oficial de esto, “que ya sabía lo que estaba pasando”, y que continúa “sin hacer nada”.
“Debe ser que no tiene para pagar el recibo de la luz, pese a que es multimillonario”, ironiza indignado el portavoz del sindicato AUGC. No da crédito de que “quién no ha tenido problemas para gastar millones de euros de los españoles en un aeropuerto sin aviones, y que quien dispone de protección pagada por todos los españoles, no esté dispuesto a gastar en cumplir la legalidad instalando un dichoso aparato de aire acondicionado, algo que tampoco le supone una quiebra económica”.
“Es vergonzoso. No se da por aludido. Le da igual”, insiste el portavoz de la AUGC en Castilla-La Mancha, al tiempo que subraya que “tal y como se está comportando con este asunto parece que tiene otra cara menos amable de la que pone cuando aparece en los medios de comunicación”.
Y efectivamente, cuando aparece en los medios de comunicación es el adalid de la libertad, la igualdad con una falta modestia que este socialista multimillonario muestra ante las caras.
Mantilla incluida
Sin embargo, José Bono siempre ha sido así. Cuando, por ejemplo, fue nombrado ministro de Defensa montó para su toma de posesión del cargo todo un protocolo -con la mujer de Raphael con mantilla, incluida, digna de los actos más regios del franquismo.
Su cuadro al óleo
Cuando en plena crisis económica, con un paro que en España rozaba el 30%, el Congreso le pidió que renunciará a su cuadro al oleo, que como presidente de la institución tenía derecho por un retrato al carboncillo, se negó en redondo. El cuadro al óleo costó la friolera de 82.600 euros, mientras que el retrato, al que sí accedió Manuel Marín, su antecesor en el cargo, ascendió a 24.700 euros. El coste del primero superó en más de cuatro veces el salario medio en España. Eso sí, José Bono tiene su cuadró al óleo junto a los demás presidentes del Congreso, pese a su modestia.
No se sabe a ciencia cierta a cuánto asciende el patrimonio personal de Bono y nunca ha dado explicaciones sobre sus negocios con constructores como Rafael Santamaría, de Urbis, con Paco ‘el pocero’, el famoso promotor del residencial Francisco Hernando de Seseña (Tolero), pero, mientras cientos de mujeres amenazadas por la violencia doméstica no tiene escolta, el disfruta de cuatro agentes, entre policía nacional y guardias civiles, coche de alta gama y chófer, además de secretaría y oficina. Todo ello con cargo a los presupuestos y con un monto que supera los 150.000 euros anuales, es decir, el equivalente al cobro del subsidio medio de parado en España para 150 desempleados al mes.


