Jean-Claude Juncker, Presidente de la Comisión Europea, ha abierto una investigación para asegurar que la contratación de su antecesor Durao Barroso por Goldman Sachs cumple la legislación europea.
La investigación, que no tiene precendentes, la llevará a cabo el comité de ética que posteriormente asesorará a la Comisión según una carta publicada este domingo 11 de septiembre por la mediadora europea Emily O’ Reilly donde el Luxemburgués pide oficialmente «clarificar» su papel, recoge Le Monde.
La instancia puede pronunciarse sobre la compatibilidad con los tratados de las actividades que los antiguos comisarios desean llevar al final de su mandato. Bruselas ha mantenido hasta ahora que este caso no parecía infringir su código de conducta en la medida en que Barroso se había ido desde más de 18 meses de su cargo.
En su carta, Juncker también hace hincapié en que el señor Barroso no será recibido por la Comisión como ex presidente, pero sí como cualquier grupo de presión. El portugués y Goldman Sachs, fueron preguntados sobre estas cuestiones por la agencia de noticias Reuters para hacer comentarios pero no respondieron.
En privado, funcionarios y diplomáticos de la Unión Europea dicen que Juncker y otros líderes europeos están furiosos de que el portugués tomara una posición con no muy buena reputaciónen una empresa pública en Europa. Pero también consideran que la Comisión no puede hacer mucho.
La revelación de su llegada en el seno del banco americano, tenido por muchos europeos como parte responsable de la crisis financiera de 2008, suscitó críticas en Europa. El presidente francés François Hollande particularmente juzgó el 14 de julio que esta contratación era «moralmente inaceptable».
