La Generalitat de Cataluña, a través de Infraestructures, ha anunciado licitaciones por valor de 700.000 euros para remodelar oficinas de la Hacienda catalana.
El organismo aspira a gestionar todos los impuestos que se pagan en Cataluña a partir de mediados de 2017, pero antes de hacerlo acondicionará las oficinas con un gasto importante y contrario a las medidas de emergencia social que pedía ERC en su programa electoral.
La Hacienda Catalana propuesta por Junqueras trata de eliminar la Agencia Tributaria del Estado, con el fin de poder controlar todos los impuestos que se abonan en Cataluña. El objetivo es tener el control de la caja y su llave, con la amenaza de un cierre de cajas como ya ocurrió a principios de 1900.
Esta amenaza ahora cae en saco roto, más cuando la Agencia Tributaria Española permite a los contribuyentes usar a los bancos para pagar los preceptivos impuestos. El temor de muchos contribuyentes catalanes es pagar a través de las oficinas catalanas y que éstas no transfieran el dinero a la Agencia Tributaria. De hecho, la Generalitat mueve hilos para exigir a los funcionarios que utilicen sus ventanillas para pagar el IRPF y otros impuestos.
Pese al veto del Constitucional para llevar a cabo esta estructura de Estado, Oriol Junqueras, vicepresidente y consejero de Economía de Cataluña, ha dado el visto bueno a las remodelación de al menos 14 oficinas de la Agencia Tributaria Catalana.
Las obras de Infraestructures.gencat alcanzan un mínimo de 31.059 hasta casi 75.000 euros. El gasto total asciende a más de 700.000 euros en ejecución de todas las obras publicadas.
Para poder optar a estas licitaciones hay que presentar la oferta antes del 3 de noviembre, y una vez estudiadas -el 21 de noviembre- se darán a conocer los ganadores.
«La asistencia técnica para la redacción del proyecto básico y ejecución» de las «obras de remodelación de las oficinas territoriales de la ATC», especifica el anuncio.
