‘Kichi’ lideró una protesta en Cádiz en el aniversario de las Cortes Constitucionales. Micrófono en mano espetó al presidente del Supremo: «La próxima visita será con dinamita». Debía convencerle el sitio y el lugar, más después de expulsar del pleno municipal a un desesperado parado este mismo año.
Mientras Kichi mandaba a las masas contra las autoridades presentes, el propio alcalde se acogía al puesto para evitar escuchar las quejas y lamentaciones de un parado, que tan solo pedía audiencia de rodillas para poder resolver su situación.
Kichi, en vez de predicar con el ejemplo de hace tres años, tomó el micrófono para echar al hombre, cuya única enfermedad era no encontrar un trabajo. En 2013, no se arrugó para amenazar a las autoridades junto con un numeroso grupo.

